Nuevos Pueblos o ciudades – 1° quincena octubre 2010

Nuevos pueblos o ciudades

La Paz y el Bienestar sean con ustedes queridos lectores y lectoras, con sus familias y vuestra comunidad. Si así no es, entonces solo cabe la lucha y el trabajo, para lograr esos objetivos. Ello es así, dado que constituye un deber moral, cívico y espiritual. (N.C.Y.)

A lo largo y ancho de Sudamérica, y en lo que hace a las políticas de desarrollo, que realizan las mayorías de los gobiernos ya sean nacionales o provinciales e incluso de nivel municipal, se encuentran políticas de fomento en todo lo que hace a las Pymes y a programas relativos a viviendas, ya sea de tipo colectivos, individuales o sociales.

Constituyen “dos ejes”, entre otros muchos, que hacen a las “complejidades de las estructuras sociales” y mucho más aun, cuando se viven a nivel social, crisis estructurales. Cabe señalar, que estos “dos ejes”, son los que hacen a las cuestiones, de “todos los días” (cotideaneidad) y que preocupa a la mayoría de los ciudadanos del planeta. Estos son los que analizare en este escrito.

En primer lugar, cabe señalar, que no caben dudas, que los centenares o miles de programas vinculados al desarrollo de las Pymes, tienen directa relación con el tema trabajo, y con una de las opciones, que en el libro que aquí se promociona, estudia en mayor detalle y que está articulada al tema de los “independientes o emprendedores unipersonales”, como así también a las “microempresas” o asociativismo de baja escala.

En segundo lugar, y en cuanto al tema vivienda, debe señalarse que existen “centenares o miles de programas”, vinculados a dicha temática, por los organismos estatales de Sudamérica y constituye sin ninguna duda, un tema central en las agendas de los distintos organismos político gubernamentales, los cuales lamentablemente, siguen siendo insuficientes y más aun, cuando están tratando de poner en práctica, “medidas aisladas”, vinculadas a intereses sectoriales, cuando la solución está en analizar el conjunto (macrosistema), pero vinculado a un elemento particular.

Veamos entonces muy brevemente, estos dos ejes; a) Trabajo y b) Vivienda. Dos ejes, estimado lectora o lectora, que podrás profundizar en el libro que aquí se difunde.

Cabe señalar y para los “dos ejes”, que las estructuras estatales (nacionales, provinciales o municipales) de gran parte de Sudamérica y del tercer mundo en general, se encuentran con sus presupuestos de desarrollo, totalmente desbordados o en todo caso con muy poca capacidad de Inversión y Desarrollo.

En cuanto al tema de las Pymes o microemprendimientos, si ustedes, queridos lectores y lectoras, se ponen a estudiar los elementos comunes o esenciales, a los cientos o miles de programas de “ayuda o desarrollo o fomento” de Pymes, que existen en Sudamérica y en el tercer mundo, se van a encontrar, que se reduce a capacitaciones, exenciones impositivas o algunos estímulos referentes a oportunidades de exportación a través de Ferias Internacionales, a las que se acude con la “dirigencia política estatal”, que obviamente hará de “cobertura política y patrocinio”.

¿Está mal que así sea?. La respuesta es “No”. Siempre y cuando entendamos que muchos de los contenidos que se difunden, están absolutamente colapsados, dado que como acostumbran a señalar los abogados, “al colapsar el principal, también colapsa el secundario o accesorio”. Es de allí, que debe aceptarse el “patrocinio estatal” sin perder de vista, que las complejidades del mercado están absolutamente contaminadas, por intereses imperiales, donde estructuras monopólicas, acostumbra a generar procesos de graves obstaculizaciones. Procesos nocivos, que únicamente pueden aplastar, las medianas y grandes cooperativas de trabajo, que sugiero en mi libro, toda vez que se conforman como “maquinas todo terreno”. Lo que falta entonces, es saber a la hora de los “patrocinios estatales”, como podemos hacer con los escombros sistémicos, un nuevo orden o modelo de desarrollo.

Ya señalaba el filósofo Descartes, que para generar un nuevo orden, no había porque tirar todas las estructuras del orden anterior. Esta situación, considero debe ser tenida en cuenta y es positivo hacerlo.

Señalo, que las políticas de contención y desarrollo de Pymes, son convenientes, porque en cualquier otro sistema o modelo, que se quiera diseñar, también tendrán que estar presentes. Cualquier “combinatoria de modelos o sistemas”, tendrá que tener en cuenta a las Pymes y de ellas es más que probable, surjan las nuevas semillas y plantas, en el amanecer de un nuevo orden económico internacional, más justo, distributivo y solidario.

La cuestión reside, en que la mayoría de los centenares de programas de promoción existentes en Sudamérica, respecto de la promoción de “emprendimientos”, deberían estar acompañados con empresas de NATURALEZA COOPERATIVA DE TRABAJO, en su versión de MEDIANAS Y GRANDES EMPRESAS, que puedan tener capacidad de CONTROL DE TERRITORIO Y MERCADOS. Una gran parte de “cooperativas de trabajo” que se desarrollan en Sudamérica, son “chicas”, es decir están destinadas a “sectores pobres y muy humildes”, a los cuales en la mayoría de los casos, les falta absoluta capacitación empresarial y no tienen la menor idea, de cómo posicionarse en el mercado. Sectores humildes donde lo que abunda, es el “voluntarismo y un gran amor por la cultura del trabajo”. Cuando a estos “sectores muy humildes”, se les ayuda o se los acompaña, desde la “profesionalización o asesoramiento universitario”, la cuestión cambia radicalmente. No me refiero a un asesoramiento o incubadoras de empresas, “desde la universidad”, sino “desde el ámbito profesional”.

Más aun, y para peor, la mayoría de las empresas, que son beneficiarias de cientos de planes de promoción, son generalmente empresas Pymes, cuya “naturaleza jurídica esencial”, es de raíz capitalista. A las cuales se apoya, para que estos pequeños o medianos propietarios, puedan generar mano de obra, BAJO LOS CONTRATOS DE TRABAJO en “Relación de Dependencia”. Todos sabemos en Argentina, que “las pymes”, no tienen capacidad para contrarrestar, la invasión de capitales extranjeros. Ahora bien, cuando las Pymes, se organizan en “redes cooperativas mayores a treinta integrantes”, cambia la situación.

Es aquí entonces, que considero se debe señalar que cualquier gobierno, sea nacional, provincial o municipal, para lograr “efectividad y desarrollo”, lo mínimo que debe garantizar en la ecuación “ganar-ganar”, es que exista transparencia e igualdades de condiciones competitivas. Esa situación, lamentablemente y en la mayoría de los territorios, no se registra en Sudamérica o el Tercer Mundo. Los principales países de nuestra región (Brasil, Argentina, México, Venezuela, Colombia, Chile), se encuentran en sus sistemas productivos, con una gran presencia y dominación de estructuras monopólicas u oligopólicas, en prácticamente, “casi todas las categorías y rubros de los procesos económicos”.

No cabe dudas, que existe también, una “interesada estratificación empresarial”, que permite la “conveniencia de la existencia de un sector PYMES”, lo suficientemente “desarrollado y controlado”, que sirve de barrera de contención y regulación del mercado, en el sector medio de la pirámide empresarial. En una gran parte de los casos, o en su mayoría, este sector, no tiene la suficiente capacidad para imponer “criterios de desarrollo y control” sobre la dinámica de los procesos productivos. Todo lo cual hace, que los grandes monopolios u oligopolios privados, (la cúpula o vértice superior de la pirámide) articulados a capitales extranjeros o en una gran parte “capitales globales”, de los cuales son incierta sus procedencias, terminen controlando los procesos de desarrollo que tienen directa relación con el mundo de las empresas y a su vez por “efecto transmisión”, con el mundo del trabajo.

Dicho en otras palabras, al controlar el mundo empresario, terminan controlando el “mundo del trabajo y su desarrollo”. Esta situación cambia rotundamente, cuando “el mundo del trabajo” está conformado por “MEDIANAS Y GRANDES COOPERATIVAS DE TRABAJO”, dado que las “estructuras esenciales de este tipo de empresa asociativa”, no concibe “en su estructura” la relación de dependencia, siendo los integrantes de la misma, quienes en forma participativa y democrática, controlan no solo el accionar de la misma, sino también su evolución y su relación con la comunidad.

En otras palabras, y sin desmerecer de ninguna modo, los grandes esfuerzos, que se están realizando por distintos gobiernos de Sudamérica, a través de planes de contención, apoyo y desarrollo de Pymes, cabe señalar a modo de “observación y opinión constructiva”, y desde el mundo del análisis y dialéctica, que muchos mayores beneficios, inmediatos y futuros, se lograrían con el desarrollo de medianas y grandes cooperativas de trabajo o también, “redes cooperativas de Pymes”

Conforme lo expuesto, se podría llegar a pensar, que con el desarrollo de “medianas y grandes cooperativas de trabajo”, se podrían solucionar muchos problemas, en el caso de que esas empresas, sean de “carácter urbano”, entonces cabe decir, que lamentablemente no es así, dado que gran parte de las empresas, se encuentra “habitando”, ciudades o estados colapsados, en virtud de la concentración económica de carácter monopólico, que estanca el desarrollo productivo, tanto en sentido horizontal y vertical.

Ello se explica, por un “fenómeno social” que tiene que ver con la concentración de tierras y procesos productivos, que generan corrientes migratorias hacia los centros urbanos, colapsando la capacidad de expansión que puedan tener los municipios.

Veamos todas las empresas, cualquiera sean ellas Cooperativas, Sociedades Anónimas, Sociedades de Responsabilidad Limitada, Unipersonales, etcétera, se desenvuelven en dos grandes ámbitos, el rural y el urbano, que conforma a su vez, el ámbito mayor, llamado “Sociedad”, este parámetro es muy antiguo, cualquier estudiante de abogacía, lo sabe muy bien, dado que ha estudiado que todo ser humano, es un “ser social”.

La excepción a esta “regla general”, la podríamos señalar en una “subespecie humana”, que está muy ligada a lo que se hoy se conoce como “deslocalización empresarial”, o “empresas ensambladoras”, para que se entienda, existe una cierta “tendencia global”, a poseer “empresas fraccionadas” en distintos lugares del mundo, de esa manera los que así conciben “ese mundo empresario” piensan que están “POR ENCIMA DE LAS SOCIEDADES”, lo cual no es cierto, porque lo que existe es entonces “una sociedad planetaria” y las acciones y reacciones, se originaran también a escala planetaria, ¿Cual es la prueba?, muy sencilla, el escrito que estás leyendo querido lector, es un análisis macrosistemico y entra dentro de ese esquema reactivo. Nadie en el planeta tierra, que se dedique al mundo de las empresas, puede estar por “sobre las sociedades”.

Sin embargo, cabe reconocer, que circunstancialmente el mundo de las “empresas ensambladoras”, encuentra cierto terreno propicio, que seguramente será controlado con el desarrollo de políticas estatales o el desarrollo de medianas y grandes empresas cooperativas. Ahora bien, la pregunta es ¿Que sucede con el otro eje de análisis, el tema de la vivienda, vinculado al tema del trabajo?

Al principio señalaba, que existen cientos de planes de contención y desarrollo para microemprendimientos y para el tema de la vivienda. La relación es fácilmente entendible, a partir del siguiente criterio; si una persona, tiene un buen trabajo, con un buen ingreso, podrá hacer la vivienda que más le guste donde se le ocurra. El problema está, en que “no existen tantos buenos trabajos”, para ganar lo suficiente y que a cada uno se le ocurra hacer la vivienda donde más le guste.

Y ante el análisis de esta temática, es que surgen temas que necesariamente están muy articulados, como ser; “explosión demográfica”, “concentración económica”, “desarrollo de tecnología”, “precarización laboral”, “infraestructuras urbanas inadecuadas para la contención”, “explosión de barrios marginales”, “insuficientes presupuestos en seguridad”, “colapso del sistema de transporte y de energía”, “Sobrecarga del empleo estatal improductivo, vía remedio keynesiano”, “inadecuadas e insuficientes medidas de control administrativo”, “aumento sistémico de la corrupción”, “incremento de los delitos”, “insuficientes cárceles e inadecuadas respuestas”, etc.

Ante esa panorama, la opción disponible, más rápida, económica y de mayor capacidad de auto sustentación y viabilidad, es PROMOVER UNA EMIGRACION DE LOS CENTROS URBANOS HACIA TERRITORIOS RURALES A COLONIZAR, con el diseño de nuevas ciudades, a partir de “nuevos tipos de viviendas autosustentables”, y con estructuras productivas con hegemonía de estructuras empresariales basadas principalmente en medianas y grandes cooperativas de trabajo, complementadas necesaria y adecuadamente con estructuras Pymes de naturaleza capitalista, a efectos de que no se generen “anquilosamientos burocráticos” en las grandes estructuras y sirvan de “acelerador en las procesos de innovación”.

En pocas palabras, casi exactamente al revés, de lo que está sucediendo ahora.

En la actualidad, y en la mayoría de los casos, se generan “planes de vivienda” con departamentos o casas, (dormitorios, cocina comedor, baño y patio o balcón), que necesariamente están diseñadas o articuladas a la existencia de una “fuente de trabajo”, que supone por definición conceptual, “auto sustentabilidad económica, estabilidad en el empleo, movilidad social, esparcimiento, seguridad social y jubilación”, pues bien esta situación es la que está fallando, los altos índices que existen en Sudamérica, del trabajo no registrado o en “negro”, hacen que la “vivienda dormitorio”, se torne ineficaz, para lograr un estado de “satisfacción y bienestar” y mucho más aun, a partir del desarrollo tecnológico y el explosivo incremento de artefactos que hacen a la comodidad y esparcimiento hogareño.

Los diseños de “ciudades jardín”, como el que intento en mi libro, no son nuevos en la historia doctrinaria de las ciencias sociales, ya vienen desde hace tiempos antiguos, y lo que se llamo las “aldeas cooperativas” de Owen, son un claro ejemplo, al igual que “los falansterios” de Fourier o la “ciudad jardín” deben ser y otros tantos. Hoy el desarrollo tecnológico y la necesidad de “AUTOSUSTENTACION” de la población a partir de “viviendas y municipios”, con presupuestos propios y sustentables, hacen que “las políticas migratorias de las ciudades al campo”, deban convertirse en prioridad, en muchos países de Sudamérica, a esa política migratoria y de “colonización de territorios internos”, debe sumársele las estructuras empresariales de las “cooperativas de trabajo” a efectos de generar autosustenbilidad y desarrollo, controlando territorios y mercados, en forma indirecta, en todo el ámbito nacional.

La cantidad de pueblos o ciudades nuevas a crearse, son variables, en mi libro he señalado unas cuatrocientas mil a nivel planetario y a razón de unos diez mil habitantes, promedio por cada una de ellas. Sostengo que es variable, porque se pueden realizar “ciudades jardines” de veinte mil o treinta mil habitantes, todo lo cual especifico en mi libro. De todas maneras, para el caso de la República Argentina, con tan solo 1.000 nuevos pueblos o ciudades, se podría resolver la situación del país, en muchos aspectos, toda vez que ello implicaría una “emigración hacia territorios rurales” de no menos de diez millones de personas.

Quizás se considere una “exageración” esta propuesta, puedo asegurarles que no es así, al contrario la considero una “minipropuesta nacional”, si deseas querido lector o lectora, puedes investigar vía Internet, sobre los “pueblos en extinción en Argentina”, veras que existen asociaciones especificas, que están trabajando para mantener la existencia de esos pueblos, que hoy deberían ser verdaderas ciudades, o sea que “la problemática existe”, no es un invento de este humilde abogado-escritor, y si existe la problemática, es porque también han existido o existen sugerencias y recetas para tratar de solucionar dicho problema. Es evidente que hasta ahora, el problema no solo no pudo ser resuelto, sino que se agrava aun más.

El problema en la formulación de las respuestas teóricas, consiste en que no se reconoce que el “macrosistema ha colapsado y solo quedan escombros”.

Es de allí, que en mi libro, trato de utilizar una nueva visión, incluso utilizando los escombros del sistema, para generar una visión cualitativamente nueva y superadora, que permita generar esa respuesta y “emigración a los territorios rurales”, pero con nuevos diseños de vivienda, campos de producción con nuevos formatos de explotación, territorios urbanos e instituciones, que permitan generar desarrollo y trascendencia, estructuras de servicios y transportes prácticamente gratuitas, acceso de todo el núcleo urbano a sistemas tecnológicos como Internet o incluso nuevos desarrollos de tecnologías educativas, todo ello sin necesidad de “vivir hacinados” como está ocurriendo actualmente en los barrios periféricos de las grandes ciudades, que fueron promesas incumplidas de desarrollo, para los migrantes del campo, allá en la mitad del siglo XX.

Por lo tanto, las nuevas generaciones que decidan radicarse en dichos lugares, tendrán no solo mayores comodidades, auto sustentabilidad, tecnología, desarrollo educativo, sino también “auto sustentabilidad alimentaria.

Reciclar los pueblos que se están extinguiendo en Argentina y en otros lugares de Sudamérica, con similares criterios de vivienda o pautas laborales, que estuvieron vigentes allá en 1960 a 1970, considero que no es acertado, dado que no fue ni será la solución.

El “seudocapitalismo”, llamado “Estado de Bienestar”, no podrá volver a generar los dos ejes, que se analizan en este escrito, en base a lo que sucedía en aquellos tiempos, porque las condiciones sistémicas, que tuvieron como base “el subsidio del recurso natural llamado petróleo”, como lo fue en aquella época, ya no existe, ni siquiera la invasión a Irak, para mantener cierto respaldo de la base monetaria mundial podrá servir. Cabe recordar, que durante casi un siglo, el petróleo de los países árabes entre otros, sirvió para subsidiar el desarrollo de un sinnúmero de “industrias madres”, de ciudades modernas y de bienestar occidental. Esa situación no podrá volver, no solo porque han cambiado las situaciones objetivas, respecto a este recurso natural, sino porque las “mega ciudades en sí mismas”, se han convertido en obsoletas, para albergar y desarrollar a una “explosión demográfica”, cuyos “efectos expansivos” necesariamente tienen que ser canalizados hacia nuevas ciudades, con estructuras alimentarias, de seguridad y confort autosustentables, todo lo cual permitirá por naturaleza conceptual y desarrollo de bienestar, que dicha “explosión humana” se estabilice y contenga.

Para mayor análisis o detalles, sobre estos dos ejes; a) el trabajo y b) la vivienda, quedas invitado a leer el libro que aquí se difunde.

Si el contenido de este escrito, te parece interesante, entonces divúlgalo o considera este sitio Web ( www.librolahumanidad.com.ar) como uno de tus sitios favoritos. Toda crítica, duda, observación, pregunta o comentario, será bienvenido, puedes remitirlo en nuestro contacto, con el Nombre de COMENTARIO A LA NOTA de la quincena.

(Escrito en Santa fe – Republica Argentina. Octubre del 2010).