ABRIL 2011- 2° entrega. Nuevas ciudades continuación

Nuevas Ciudades. Continuación. Aspectos técnicos de fenómenos sociales interconectados. Contradicción “campo – ciudad y viceversa”

La Paz y el Bienestar sean con ustedes queridos lectores y lectoras, con sus familias y vuestra comunidad. Si así no es, entonces solo cabe la lucha y el trabajo, para lograr esos objetivos. Ello es así, dado que constituye un deber moral, cívico y espiritual. (N.C.Y.)

1.- Contradicción; “Campo ciudad”

Durante los siglos XVIII, (1700-1800), XIX (1800-1900) y XX (1900-2000), se profundizaron de manera notable, las diferencias, oportunidades y desarrollos de dos ámbitos distintos, a saber;

  • El campo, o ámbito rural y
  • La ciudad o ámbito urbano.

Ambos como espacios territoriales, donde el ser humano, despliega su existencia social Al respecto, bastante he escrito en mi libro al referirme a los atributos de las personas, y al caracterizar sus necesidades básicas, al respecto, léase el capitulo Nª8 de mi libro, donde analizo el tema de las necesidades.

La bipolaridad “ciudad-campo” o “campo-ciudad”, se comienza a acentuar, con ese fenómeno social, al que se llamo “la revolución industrial”, el cual según algunos autores estalla, específicamente en la ciudad inglesa de Manchester, y que luego se fue profundizando en distintos territorios.

El desarrollo del ferrocarril, la creación del automóvil, la construcción de rutas, la energía eléctrica, la radio primero y luego el cine o la televisión, y otras series de inventos mas, que hacen al desarrollo científico tecnológico, hicieron que la balanza de las preferencias se volcara hacia la preferencia de “vivir en las ciudades”, aunque se tenga que pagar el costo de vivir en precarias viviendas, ubicadas en “villas miserias”, o sufrir hambre e inseguridades.

Todo aquel que emigro del campo, hacia las ciudades, siempre lo hizo con el sueño de alcanzar el modo de vida “burgues” o de “clase media” y su correspondiente “confort”, esa fue siempre, “su principal esperanza”, ante la falta de opciones, que le generaba el “campo”, el cual cabe señalar que continuaba siendo explotado, al mejor estilo feudal.

Mas aun, se puede señalar, que mientras se escribe esta nota, en la mayoría del planeta tierra, el modo o sistema de producción, en el ámbito rural o campo, sigue siendo feudal o de similar naturaleza. Los únicos que pudieron generar opciones validas en este ámbito, son las “Cooperativas de Trabajo o Producción”.

Es obvio, que las ciudades “burguesas”, a las que emigraron, no los recibían con “todas las comodidades soñadas”, sino que fueron recibidos, como “mano de obra barata”, en función del desarrollo de lo que se conoció y conoce, como “modelo industrial”. La sociedad de “modelo industrial”, tampoco se puede señalar que estaba imbuida del “espíritu cooperativista”, sino de la clásica relación “patrón empleado”.

Cuando los seres humanos que partían del campo, llegaban a las “modernas ciudades o sus periferias”, eran recibidos, desde el punto de vista laboral y básicamente por tres sistemas, a saber; a) El modelo industrial b) El modelo comercial y c) El modelo estatal (empleados públicos)

2.- Sistema o modelo industrial y comercial.

Considero innecesario, hacer referencia en este escrito al “modelo estatal”, porque es conocido por la mayoría de los lectores, si cabe señalar, que es a partir de los elementos estructurales de este sistema, con el cual se podrá lograr la construcción de las miles de nuevas miniciudades y generar la corriente migratoria, hacia nuevas zonas rurales, con toda la tecnología del siglo XXI. Veamos los otros dos principales sistemas.

El sistema industrial, de raíz capitalista, a su vez tiene su propia dinámica y normalmente no le es propio el principio del “modelo industrial cooperativo”, especialmente aquel principio de “preocupación por la comunidad”.

Es decir, que ante la presencia de la gran masa de gente que llegaba a las ciudades, poco les preocupaba su bienestar y mucho mas le preocupaba, el pagar menores salarios.

A su vez, entre el modelo “industrial cooperativo” y el “industrial capitalista”, existen profundas diferencias que no solo están en lo relativo a la distribución de “ganancias”, sino también en las condiciones de vida, trabajo, seguridades, comodidades, satisfacción de aspiraciones, etc..

Lamentablemente, durante el surgimiento del “modelo industrial” y la llegada de grandes masas de seres humanos a las ciudades, estas no fueron “recibidas”, por el modelo “industrial cooperativo”, sino por el “industrial capitalista” en los países “capitalistas” y por el modelo “industrial estatal” en los países socialistas. Con lo cual, el “modelo industrial cooperativo”, perdió una gran oportunidad, que no se cuenta en años, sino en décadas.

El tema no es menor, y cabe reiterarlo, los sistemas que definen, en forma básica, el perfil de una ciudad, ( excluyendo al estado) son dos sistemas, a saber;

  • El sistema comercial (incluido sector servicios) y
  • El sistema industrial.

Mas allá, de la consideración del sistema industrial y de su concentración, cabe señalar que hasta 1980, fue el “sistema comercio”, el que le daba cierta fuerzas, al movimiento y pujanza de las ciudades, pero luego y especialmente a partir de la revolución informática, allí en la década de los noventa, y en gran parte del planeta, también se comienza a producir “concentración monopólica u oligopólica”, dentro del sistema comercio, (a partir de servicios financieros) como antes había ocurrido en el campo, con los esquemas industriales.

3.- Actualidad y desmoronamiento o catástrofe sistémica.

El sistema de concentración monopólica u oligopólica, que analizamos, cabe señalar que a su vez fue favorecido desde el Estado para poder, “supuestamente”, recaudar mayores impuestos, pero es obligado señalar, que esta necesidad de “recaudar dinero” por el Estado, generaba otra contradicción, que era la aniquilación o trituración de millones de emprendedores, en manos de sistemas concentrados, dominados por empresas multinacionales, lo cual originaba y origina, “precarización” mas “inestabilidad”, en el sistema de emprendimientos comerciales, lo cual a su vez, obliga a sus operadores a “multitud de maniobras elusivas”, para poder sobrevivir.

Pues bien en la actualidad, el “sistema comercial”, si bien esta “colapsando y concentrándose” en las grandes ciudades, puede llegar a encontrar “refugio y desarrollo”, en las miniciudades que aquí se proponen.

En cuanto al sistema industrial capitalista, no le interesa resolver, el dilema “campo-ciudad”, y menos aun, resolver los problemas de sus trabajadores, a partir de la solución de ese dilema de “campo ciudad”. Su mayor preocupación fue y es, por un lado abonar mensualmente un salario a sus trabajadores y por el otro, generar mayor franja de plusvalía o ganancias. También cabe señalar, que ese modelo, “al menos en Argentina”, fue rescatado y potenciado, “gracias” al modelo estatal, cuyos subsidios al modelo industrial capitalista, paga todo el pueblo. Es bueno recordarlo, porque en ultima instancia, “todos” tendríamos derecho” a exigir ciertos beneficios. Aun en la actualidad, y pese a la gran ayuda estatal, el modelo industrial capitalista o seudocapitalista, se encuentra incapacitado de resolver, más allá del salario, la posibilidad de un mayor desarrollo para sus trabajadores.

Este sistema industrial, se encuentra actualmente “colapsado”, en muchos países, por “dos fenómenos o ejes”, a saber;

  • Ante la ferocidad de la competencia internacional, (dumping, asesinamientos selectivos, corrupción, etc), y ante el gran avance de lo que significo y significa la robotización, la informática y demás ciencias articuladas.
  • Por el gran caudal de dinero sin respaldo real, (fotocopiadora de moneda imperial) que circula en el mundo, a través de subsidios o emisiones monetarias, especialmente los que se originan o pasan por “paraísos fiscales”, los cuales a su vez, son controlados por las potencias dominantes.

A partir del control de la moneda y sus distintas expresiones fenomenológicas (bancos, créditos, prestamos, subsidios, etc), se controla o limita, tanto al sistema industrial, como al comercial.

Mientras este sistema industrial, (y también comercial) se quiebra o colapsa, los seres humanos, siguen teniendo esa “costumbre”, de querer tener hijos, darles alimento, educación y vida digna. Algo que por supuesto, el sistema industrial, no pudo resolver en el siglo XX, mucho menos lo podrá hacer ahora, cuando se encuentra fuertemente concentrada la producción y con gran presencia de la robotización y de la informática, que como es sabido, expulsa mano de obra de las fabricas, generando caudalosos ríos de desocupación o subocupación. Por supuesto, que tampoco lo podrá hacer el sistema comercial, si sigue concentrándose como lo esta haciendo, mientras se escriben estas líneas.

Debo señalar que no fui, no soy, ni seré un adversario del sistema comercial o industrial, al contrario soy un ferviente admirador de los mismos. A tal punto es así, que “invente maquinas para fabricar pueblos”, ¿Se entendió?.

Ahora bien, una cuestión es ser una admirador fanático del modelo industrial o comercial (como lo soy yo) y otra cosa muy distinta, es analizar sus “esencias sociales”, su “diagnostico actual” y su prognosis. Guste o no, hay que señalar a todos los fanáticos del modelo industrial o comercial, (por el modelo industrial o comercial mismo) que habrá que volver a la “autosuficiencia alimentaria”, que planifico en el sector Nº3 de las viviendas particulares para cada nueva miniciudad.

4. Volver, para mantener la salud mental, física y social

La necesidad de hacer volver a zonas rurales o campo, a cientos de millones de personas, no es una cuestión antojadiza, trata de seguir el ritmo de consumo y los parámetros del modelo industrial o comercial, que se están instaurando para poder salvar al modelo mismo, convierte al espacio urbano de las grandes ciudades, en verdaderas jaulas o cárceles, donde el hacinamiento, la degradación y la precarización, están llevando a millones a la locura sistémica, a la irracionalidad, cayéndose en crónicas crisis sociales.

Para que se entienda mejor, cabe reiterar, el “sistema o modelo industrial, de raíz capitalista”, esta colapsado, y la causa fenomenológica, además de los dos ejes ya mencionados, se manifiestan en primer lugar en “la fotocopiadora de papel moneda del imperialismo usurero neoliberal”, (emisión monetaria espuria) la segunda expresión, es la deslocalización o modelo de ensamblajes y una tercer expresión o causa radica, en los “subsidios internacionales” y la falta de protección estatal.

Por lo tanto, ante ese escenario, “las patronales capitalistas” del modelo industrial, se ven incapacitadas de controlar territorios y mercados y mucho mas aun, a “sus empleados en relación de dependencia”. Necesariamente las medianas y grandes empresas industriales, tendrán que ser reemplazadas o asociarse a “cooperativas de trabajo” industriales de carácter mediano o grande. Es la única manera de controlar territorios y mercados, para lograr desarrollo y armonía, lo contrario ya fue y significo, el colapso. Ante esta situación “el Estado”, se ve obligado a intervenir, generando infinidad de “políticas asistencialistas”, las cuales gradualmente se ven saturadas, toda vez que solo tienen “un principio de conformismo”, luego el crecimiento poblacional, va haciendo imposible, que el estado vuelque todos sus recursos a políticas asistenciales.

Ante esa imposibilidad, se comienzan a generar, situaciones claramente contradictorias, tanto de contradicciones principales como secundarias. Es así, que temas vitales, como educación, vivienda, salud, seguridad, justicia, etc. comienzan a degradarse, toda vez que el estado se ve también saturado, ante ese “fenómeno natural”, de que la gente quiera seguir teniendo hijos, y estos no puedan encontrar “trabajos decentes”, que satisfagan sus mínimas necesidades vitales, conforme determinadas situaciones históricas.

5. El modelo de miniciudades. La vivienda.

Existen distintos “modelos de ciudades”, algunas serán mas industriales, otras tendrán un mayor influencia del ámbito rural, otras estarán mas ligadas al turismo, otras al sector pesquero o administrativo, etc., lo cierto es que en toda ciudad, existen estructuras que son comunes a todas ellas, así tenemos la “vivienda” como objeto de estudio, la “estratificación o disposición de los barrios”, como expresión fenomenológica de las clases sociales, la ubicación de determinados “parques industriales o barrios residenciales”, la ubicación de “barrios pobres o villas miserias”, la ubicación de los “edificios públicos”, los lugares donde se desarrolla la “actividad comercial”, etc.

El elemento, que utilizo para resolver en mi proyecto de ciudades, al que denomino “remedio Avicena”, es el elemento principal de todo sistema de ciudades, el elemento cuantitativo de mayor gravitación, me refiero a “la vivienda particular”, o sea la “célula” o “núcleo”, del sistema de ciudades, cualquiera sea su modelo o características principales.

Entiendo y así lo escribo, que modificando el núcleo de las ciudades (o sea la vivienda particular), y generando determinados anillos territoriales de contención y desarrollo, a través de cooperativas de trabajo, se resuelve satisfactoriamente, la contradicción sistémica “campo ciudad o ciudad campo”.

Ese “núcleo”, al que llamamos vivienda, en la época feudal, siempre fue limitado, para el desarrollo del ser humano. Cuando se produce la revolución industrial, se logra mayor confort y comodidades, pero con las sucesivas crisis socioeconómicas, a partir de la caída del Estado de Bienestar (crisis del petróleo década del setenta), y el aumento masivo de las estadísticas sobre desocupación, subocupación y fundamentalmente complementario a ello, la concentración económica y extinción de fuentes de trabajo, el núcleo llamado vivienda urbana, con todas sus comodidades, pierde sentido, toda vez que no existe el salario que pueda mantener ese confort.

Mas aun, toda la crisis del petróleo y del sistema financiero internacional, que supuso y supone, la caída del estado de bienestar, lo que genero fue la “subdivisión de inmuebles urbanos”, hasta convertirlos en verdadera jaulas o cárceles urbanas.

Por otra parte, y como si la catástrofe sistémica no fuera suficiente, los edificios de departamentos que se construyen, son cada vez mas pequeños, toda vez que se necesita maximizar ganancias por el lado del sector bancario y reducir costos por el lado de las empresas constructoras, todo lo cual genera contradicciones, que se expresan no solo en la calidad de vida, sino en todo el sistema urbano y como expresión fenomenológica del mismo, “los humores y estrés negativos, del habitante de grandes ciudades”

En el proyecto, “remedio Avicena”, se contempla de manera esencial e inamovible, la modificación del núcleo de las ciudades, es decir “la vivienda”, es esta modificación, la que genera a su vez la modificación o resolución, de la contradicción sistémica llamada “campo – ciudad” o “ciudad campo”. Es algo similar a la modificación genética que haría un científico de la ciencia biológica a una determinada especie, para que esta pueda sobrevivir ante nuevos escenarios climáticos o territoriales.

Es cierto, que también en dicho proyecto, he contemplado “anillos territoriales”, para el sector de PYMES, para el sector cooperativo e incluso “anillos de reserva para potenciales expansiones, todo lo cual hace al sistema socioeconómico de la ciudad y de su autosustentabilidad. Pero sin duda alguna, que es la modificación del núcleo o célula principal, del sistema llamado ciudades, el que debe modificarse, para una correcta síntesis, en la contradicción o dilema planteado.

6. La vivienda del “remedio Avicena”. Una vivienda revolucionaria, para la mayoría del planeta.

La vivienda del proyecto Avicena, tiene una “medida minima y total” de un ancho de 20 metros y un largo de 50 metros. La misma esta dividida en tres sectores, 1) sector jardín, con una medida de 5×20 metros, 2) sector vivienda dormitorio o refugio, con medida de 10×20 metros y el resto para lo que es el sector Nº 3, el cual esta destinado a huerta, y demás actividades, que deben ser reglamentadas y que se configuran o que dan lugar a la “autosustentabilidad” de las distintas familias. (ver en Internet, el “plan huerta familiar”, entre otros.)

Es el sector Nº 3, el que permite generar, toda un serie de modificaciones a nivel de los sistemas productivos, dado que la “autosustentabilidad alimentaria” de una familia, ya no dependerá exclusivamente de un salario, esta vez y con este modelo, se ve complementado en gran parte, por el sector tres de la vivienda.

Tampoco dependerá la autosustentabilidad familiar, de los planes de beneficencia del Estado, todo ese dinero que el estado puede y debe ahorrar, deberá destinarse a generar obras de infraestructura, en las nuevas ciudades.

El sector Nº 3, de la vivienda, no es un invento nuevo, en el libro explico su génesis, mas aun, el estado Argentino, ha estado promocionando este “modelo de huerta” y hasta tiene un nombre, se llama “Plan huerta”. Este plan alcanza a millones de argentinos y les permite autoalimentarse.

Por lo tanto, generar nuevas ciudades “cooperativas”, incluyendo en el tamaño del inmueble, de forma obligatoria, al sector Nª3, tal cual lo explico en mi libro, no es una idea caprichosa, o con falta de argumentos o sostén científico. Como lo he demostrado en el análisis de las contradicciones conceptuales sistémicas, es la principal que existe, para solucionar las problemáticas que se plantean, respecto del cumplimiento de los objetivos del milenio, establecidos por la ONU.

Obvio es, que en el libro, se encuentran mayores detalles y especificaciones, pero si cabe recordar, que con la modificación del núcleo de las ciudades (la vivienda), se resuelve “una contradicción sistémica”, la cual necesariamente debe ir acompañada o complementada de “otra”, es decir me refiero a la “síntesis de las empresas cooperativas”, tal cual lo expuse en el argumento Nº 4 en la entrega de la quincena anterior.

7. ¿Conclusión?

Estos cinco argumentos, han sido tan solo algunos de los principales argumentos, que han servido de fundamentos para el remedio Avicena, y en lo que hace a la contradicción “campo-ciudad”, a mas de los que ya están en el libro. En el libro es obvio que se encuentran otros muchos mas, espero entonces, que sirvan estas paginas, para demostrar de manera resumida, ya sea como adelanto o complemento, de lo que se escribe en el libro, en el capitulo Nº 23, el cual trata de la creación de decenas o centenas de miles de nuevas miniciudades

Espero que estas paginas, también sirvan como disparadores o iniciadores de los debates, que la sociedad toda debe realizar, para superar las contradicciones sistémicas, en las que estamos envueltos, nos guste o no, y por mas, programas de televisión o entretenimientos que traten de realizar, para distraer la atención de estos temas.

A todos los lectores, dejo abierto el dialogo e intercambio de información o criticas.

El remedio Avicena, es el nombre de uno de los aportes, que como abogado y desde las trincheras de la “cultura del trabajo y las ciencias”, desde la humildad, allí junto al sufrimiento de mi pueblo, he realizado.

Espero que sirvan estas humildes ideas a las distintas dirigencias cooperativistas o políticas de Argentina, Sudamérica o del tercer mundo. Soy un ferviente convencido, de que son ideas, que debidamente explicadas, a la mayoría del pueblo, les agradaría y las aceptarían sin dudar un solo instante, es mas se dirigirán en masa (especialmente los jóvenes) a formar nuevas ciudades.

Lo difícil será explicarlas y difundirlas, mas aun, cuando los “grados de conciencia ciudadana” se encuentra con altísimas contaminaciones de “individualismo y exitismo”.

Pues bien, yo lo hago desde mi puesto de lucha, si estas ideas pudieron ser entendidas o bien explicadas y coincides con las mismas, difunde tu lector o lectora, desde el puesto de vida o sobrevivencia, en el cual te encuentres.

Próxima Quincena. Contradicciones sociales planetarias.

(Carlos Ali – Santa fe – Abril del 2011).