Confrontación intelectual

Confrontación intelectual.

 ¿A qué obedece nuestro giro o cambio en la manera de abordar esta cuestión sobre el cooperativismo?

  Muy simple, surge del “debate constructivo”, surge de la confrontación con otras posiciones también del cooperativismo, que consideran que los cambios llevaran varias décadas o siglos.

Surge de que existen claros sectores dirigenciales que NO CONFIAN EN LA JUVENTUD o en LOS ADULTOS JOVENES, cuando esa juventud, guste o no guste, constituyen la mayor cantidad de habitantes del planeta, asi de sencillo y sobran las estadísticas para demostrarlo.

 Lamentablemente muchas personas de avanzada edad, influyen en gran cantidad de jóvenes a través de los medios de comunicación a partir de mensajes que ya no se ajustan a estos tiempos, mensajes que en realidad son recuerdos de épocas pasadas. El cooperativismo a su vez, no es nuevo, sino como lo manifiesta el autor de este libro, sus antecedentes se remontan a milenios, y constituyen ejes o cuestiones eternas, en la medida que exista el ser humano.

Sin embargo determinados sectores vinculados a intereses, que prefieren “ciertas gradualidades”, que en realidad mas que “gradualidades”, son quedarse a esperar “soluciones mágicas”, soluciones que no se comprometen, que no forman parte del “protagonismo o la militancia”, sino de la “comodidad de sentarse” en la mesa de los dirigentes a negociar que criterios de evolución tendrán ciertos acontecimientos.

Entendemos que LA JUVENTUD Y LOS ADULTOS JOVENES, NECESITAN TRABAJAR, EN UN TRABAJO DIGNO,  YA MISMO,  no dentro de cuatro o cinco décadas.

Entendemos que el debate y la confrontación de ideas hay que darla ya mismo, no en “los próximos años”

Es fácil para muchos funcionarios o dirigentes políticos, sindicales o empresariales,  hablar de generar y expandir “conciencia social” o “conciencia laboral” en el seno de la sociedad.

Se habla de “educar a los maestros”, se habla de “generar concientización en los políticos”, se habla de tal manera que pareciera que tendríamos que estar haciendo “militancia religiosa”, en lugar de reclamar, protestar o generar puestos de trabajos dignos, para el hoy, es decir el presente.

 Existen cientos de millones de personas en el mundo, (incluida Europa y EEUU), que no están dispuestas a escuchar esos discursos elegantes y exhibicionistas, para agradar a las concurrencias. La necesidad trabajo, como fuente o madre de otras tantas se necesitaba “ayer no mañana”. 

Prolongar en los discursos y los debates,  la Esperanza, siempre hacia el mañana, y en las “futuras generaciones”, no esta mal, porque hace a su naturaleza conceptual. Pero el debate del PRESENTE, del hoy, del día a día, no tiene porque ser la Esperanza, sino la pregunta del ¿ Que hacemos hoy?, es decir de la “acción del día a día”.

Generar vibrantes discursos, donde se le dice a la “juventud y a los adultos jóvenes”, que hay que trabajar para “las futuras generaciones” , o que “debemos sacrificarnos hoy, por el bien del mañana”, entendemos que no tiene ningún sentido, más aun, cuando ese público esta “sediento de soluciones concretas”, en el escenario de las opciones y no en el de la Esperanza, por mas positiva que sea.

 

En ese escenario, de “sed y hambre laboral digno”,  solo nos queda hablar “exclusivamente de opciones”, y consideramos que el cooperativismo, en el “hoy por hoy” o sea el presente, es la mejor opción.

  Mientras ellos ( funcionarios, etc) están más que satisfechos cobrando “abultados sueldos o ingresos”, que obviamente no es el caso de las mayorías interesadas, es de allí entonces que surgen “ciertas y profundas contradicciones”, y que nos llevan a generar una férrea confrontación intelectual, “sea donde sea y con quien sea”

 No es antojadizo ni caprichosa nuestra percepción, ni mucho menos aun nuestra intención.  

 El hecho o “germen revolucionario”,  de este “giro”, encuentra fundamento, en los debates que se realizaron, el 14/04/15, en la ciudad de Santa fe – Republica Argentina, específicamente en la facultad de Ciencias sociales de la UNL (Universidad Nacional del Litoral), luego de finalizada la ronda de exposiciones.

Allí ante una muy concurrida audiencia, el autor de este libro, presento una ponencia, junto a otros dirigentes y militantes, (ver video, en este sitio web) para generar una NUEVA LEY DE COOPERATIVAS en la Republica Argentina.

 Hubo gente que aplaudió y se mostro muy entusiasmada, pero también hubo otros sectores, que lo consideraron “muy revolucionario”,  sectores que como es clásico en la historia de cualquier movimiento, prefieren “diálogos de escritorios”, “diálogos en encuentros cerrados” sin participaciones o invitaciones al pueblo.

  Es obvio que,  la doctrina jurídica y la visión intelectual,  evidentemente no es pacifica, y es más que obvio que existen y se han planteado distintas trincheras del pensamiento y la acción.

 De dicho debate, como es lógico, han surgido distintas interpretaciones o pensamientos.

En nuestro caso, consideramos que Internet, es lo “más revolucionario”, que existe al comienzo del siglo XXI y por ello apostamos a ese camino, para elevar la conciencia social, sobre la temática del cooperativismo como opción para eliminar o neutralizar, en EL PRESENTE, las graves asimetrías económicas, sociales y culturales.