Diagnosticos y propuestas

DIAGNOSTICO

En Argentina (y también en Suramérica), existen muchos “pueblos” o “localidades”, que poseen nada mas que una mínima infraestructura, que consiste en la plaza central y las casas alrededor de esa plaza, en muchos casos con poblaciones de 300 habitantes o un poco mas de 2000 habitantes.

Dichos pueblos o localidades, lamentablemente están en vías de extinción y no solo obedece dicha situación, en el caso argentino, al desmantelamiento de los ferrocarriles durante la década del noventa, sino también a todo lo que significo la deuda externa argentina y la concentración de la economía en monopolios y oligopolios.      

En Argentina, suman mas de 600 las localidades que revisten estas características de “pueblos en extinción” , en ellas y salvo algunas ciudades estratégicas, por lo general, no viven ni trabajan, los profesionales universitarios, toda vez que se constituye en “inviable”, para un profesional, cualquiera sea su profesión, y especialmente abogados, contadores, médicos, arquitectos, químicos, etc.

Vivir en un lugar con tan pocos habitantes, hace que la “materia gris” (profesionales universitarios) de cualquier país, se resista a establecerse en dicho lugar. 

Por lo tanto el diagnostico se puede resumir en;

  1. Vivimos en un país, con un extenso territorio, prácticamente vació, con una altísima concentración poblacional, en argentina la mayor parte de su población se concentra en unas treinta ciudades. Un promedio del 90% de la población argentina, es de carácter urbano.
  2. Los pueblos o mini ciudades del interior, no pueden dar respuestas satisfactorias a los jóvenes ya sea en materia de trabajo, educación, salud, vivienda, por lo cual estos jóvenes y en virtud de dichas circunstancias se ven obligados a emigrar. A partir de este hecho, se sigue agravando la situación, no solo en el área rural, que pierde su gente, sino en las ciudades que tampoco tienen el modo de absorber la mano de obra, que llega a su territorio.

PROPUESTA. 

Ahora bien, las situaciones o realidades sociales viven continuos cambios, no solo en el mundo sino también en Argentina, desde esa concepción, es que nuestra propuesta se fundamenta a partir del aporte de la revolución tecnológica, es decir en la era de la Informática, de Internet, de los celulares, etcétera

Ello es así, dado que en cualquiera de estos pueblos, o lugares, se podría instalar una central telefónica y/o algunas computadoras, y desde allí mantener contacto con un grupo de profesionales (abogados, contadores, arquitectos, ingenieros agrónomos, veterinarios, químicos, ingenieros en sistemas, ingenieros civiles, médicos, etc.),como es nuestro caso, para generar proyectos de desarrollo en dicha localidad, previo estudio de prefactibilidad del lugar y fundamentalmente EL DESEO (es lo más importante) de sus habitantes, de hacer crecer y expandir a dicha localidad o pueblo, para todo lo cual obviamente también habrá que tomar contacto directo y personal.

Ejemplo, si tenemos una localidad de unos doscientos cincuenta (250) a cuatrocientos (400) habitantes, podemos “desde las grandes ciudades y vía emigración o éxodo”, a través de distintos trabajos y campañas de difusión, hacerlo “crecer” a 2000 o 3000 o mas habitantes. 

Obvio es, que no se pueden generar nuevos pueblos o miniciudades o emigración alguna hacia la ruralidad, sino se generan previamente las fuentes de trabajo, que van a dar sustentabilidad a dicho pueblo. Es aquí entonces donde toma importancia mayúscula, el proyecto IN.CO.AR , (ver nuestra pestaña)

La mayor o menor probabilidad de desarrollo de un pueblo o localidad, dependerá de los recursos de la zona y de la “fabricación de cooperativas de trabajo o redes cooperativas de pymes”, del cual tenemos un listado con más de 200 modelos y que es la especialidad que nos agrada y nos ocupa. 

Este proceso de radicación, también puede ir acompañado por sectores económicos de mediana o alta capacidad económica, que deseen convivir, ya no en un “country club”, sino en un lugar tranquilo, alejado de inseguridades, en un pueblo o localidad sin ningún desocupado, con gente de conciencia cooperativista y amante de la cultura del trabajo, educada o capacitada, en los principios y valores cooperativos. 

Es decir una localidad o ambiente, “libre” no solo de la contaminación de los gases tóxicos urbanos, sino también de la toxica mentalidad basada en la sociedad del consumo y especialmente la codicia financiera seudocapitalista, corrupta y cuyo sostén principal es el anatocismo internacional.

Dicho de otra manera, la propuesta es diseñar y construir, un pueblo o lugar donde después de trabajar dignamente las horas del día, uno pueda dormir en el patio de su casa, teniendo como techo un cielo estrellado, sin temor o miedo a que lo vayan a asaltar o asesinar. Y a su vez, un lugar donde los hijos podrán tener capacitación universitaria, vía Internet o métodos similares o también yéndose a vivir a una mega ciudad, pero para luego volver. 

En resumen, la propuesta es:

  1. a) Reciclar o potenciar los pueblos o miniciudades que están en vías de extinción a través de la radicación de cooperativas de trabajo medianas o grandes y previo estudio de factibilidad.
  2. b) Generar nuevos pueblos o miniciudades, en territorios aptos para tales fines, con recursos naturales e infraestructuras básicas, que aseguren autosustentabilidad al mismo, permitiendo la radicación de sectores de población que deseen emigrar del área urbana hacia estas zonas semirurales.