ENERO 2011- 1° quincena. Observaciones. Criticas. Agradecimientos. Errores. Agenda

OBSERVACIONES. CRITICAS. AGRADECIMIENTOS. ERRORES. AGENDA

Se inicia el año 2011, con una cargada agenda de temas, y situaciones fácticas a resolver. No solo con respecto a la propia subjetividad, sino a niveles provinciales, nacionales e internacionales.

En esa dinámica existencial, en ese camino de la vida, en ese ir reflexionando y haciendo, siempre existirán puntos de vistas o visiones, convergentes y divergentes. Ese escenario no es nuevo, fue así antes del nacimiento del profeta Jesucristo, es así también hoy y lo seguirá siendo en el futuro.

En ese ir creando, en ese histórico y milenario, método del “ensayo y error”, en la cual se encuentra inmersa la humanidad, los tiempos que vienen, considero que si bien serán “algo difíciles”, sin embargo “las esperanzas” que existen para construir una humanidad mejor, considero que son mayores. Obviamente que no me refiero a “cualquier Esperanza”, sino a aquellas, que por su contenido, pueda dar o generar un salto cualitativo hacia una existencia armónica y de mayor expansión en las ciencias, como así también en las convicciones,

En ese “construir”, todos los humanos vamos detectando, algunas fallas o errores, la mayoría de las veces, cuando alguien ajeno a nuestra subjetividad y de buena fe, nos acerca alguna critica constructiva. El libro del cual soy autor, obviamente que no es ajeno a esa dinámica existencial, el solo hecho de haberlo puesto a la consideración publica, lo hace objeto de consideración o criticas.

En primer lugar, cabe agradecer, todas las observaciones y criticas (de buena fe), que se me han realizado, por distintos medios. Todo ello, permite evaluar y/o reconsiderar algunos aspectos, mejorando en algunos casos o rectificando en otros, o afirmando aun mas, los distintos “paradigmas descubiertos”.

En cuanto a los errores, cabe señalar que hay de distintos tipos;

Errores ortográficos.

Hemos corregido varios y seguramente “existen algunos”, que en las rápidas lecturas, “que realizamos en la pantalla”, no hemos podido apreciar. No obstante, ya hemos corregido “casi todos” y que por otra parte, no han sido muchos.

Cabe pedirle al lector o lectora, y a modo de justificación, que tenga presente, que no se trata de un libro, encargado por una editorial, con todo su equipo de profesionales a los efectos de las correcciones y presentaciones. Aquí se trata y fundamentalmente por razones económicas, de un libro de los que se denomina “autor editor”, con todas las limitaciones, que ello significa. Y mas allá, de que sea escrito por un profesional universitario (abogado), los cuales también están hechos de carne y hueso, no viven en las nubes, y comparten en una gran mayoría de casos, las necesidades, vicisitudes y vivencias del pueblo.

Mas aun, no se trata de un libro de cien paginas, de formato estándar. Como bien se lo señala en la presentación del libro, se trata de un formato especial, a su vez de cuatro tomos y de casi 2600 paginas. Esto supone un promedio de casi quinientas palabras por página, lo cual implica mas de un millón de palabras escritas, en un corto tiempo.

Gracias a las computadoras, se pudo hacer en un tiempo determinado, pero aun así, ha implicado un esfuerzo físico, que la mayoría de las veces, no se tiene en cuenta. Basta reflexionar, que si cada palabra tiene un promedio de seis caracteres, eso significa, que los dedos de este autor, han tenido que “teclear”, varios millones de veces, e incluso hubo que cambiar teclados. Reitero esto a modo de justificación y de comprensión del “esfuerzo físico”. El cual siempre es mayor, dado que no se contabilizan, “los borradores escritos”, que duplican holgadamente la cifra anterior.

No cabe tampoco la menor dudas, que el “esfuerzo intelectual”, ha sido muchisimo mayor, que el de andar “tecleando”, toda vez que se trata de “descubrir”, lo que esta “cubierto”, o “velado”. En este “des – cubrir”, o “des – velar”, no son pocos los esfuerzos intelectuales e incluso de “sentimientos” o “emocionales”, que se ven seriamente comprometidos con la actividad del “autor – escritor”. Mas aun, cuando el contexto, en el que se realizan, no es desde una oficina o escritorio con todas las comodidades que se ven en las películas o en televisión.

En fin, como señale al principio, sirva esta “autojustificación”, para entender el porque de algunos errores ortográficos, que ya hemos corregido y que seguramente habrá algunos, que todavía “no hemos visto” y por mas “corrector automático”, que tengan las computadoras. En este contexto, no cabe la menor duda, que agradezco las colaboraciones u observaciones, efectuadas de buena fe y con “buena onda”.

Errores de “circunstancias”.

En el libro, se menciona a la ley provincial Nª 6767 de regulación de honorarios profesionales de abogados, para tomarla como referencia, para que estos cobren honorarios por la formación de cooperativas de trabajo. Esa ley ya no existe más.

Cabe decir al respecto, que cuando el libro se estaba redactando, la ley si existía. Ahora bien, cuando el libro se compagino, se corrigió, etc. y fundamentalmente, al ir a inscribirlo (mayo del 2010), la ley fue cambiada, pero no obstante, los contenidos de la nueva ley son prácticamente idénticos, a la anterior, salvo por algunos cambios, que no tienen articulación, con lo que se escribió, para que los abogados puedan cobrar sus honorarios. Mas aun, al tratarse este libro, de “mensajes universales”, es decir para todo el planeta, considero que no tiene sentido, señalar cual es la nueva ley o cuales son los honorarios que deberían cobrar los abogados, toda vez que lo que allí se escribió, es nada mas que para servir de referencia y para que especialmente “los jóvenes abogados”, es decir los que recién se reciben, tenga un parámetro, para defender sus intereses. Esto también, ya se ha corregido.

Errores de calculo y/o de “selección”.

En el libro, se escribe sobre la necesidad de construir nuevas ciudades, se analiza su estructura, sus finalidades, características, etcétera, entre esos temas, también se analiza, “el costo de cada pueblo”.

Para los que ya han recibido el libro, debo señalar que esto ocurre, en el tomo Nº 4, capitulo Nº23, en el punto 12.1 “Costos de cada pueblo”, allí en el párrafo numero cuatro, en la pagina Nº 2160, se evidencio “un error”, al realizar la equivalencia del “valor del metro cuadrado en pesos”, y pasarlo a “valor dólar”, pero he aquí que cuando procedí a “evaluar ese error”, descubrí que también había cometido yo otro, este segundo error, esta tres renglones mas abajo y es el que resulta de la multiplicación del valor unitario de las viviendas, por la cantidad de viviendas, lo cual nos lleva al resultado total del valor de la cantidad de viviendas.

Al respecto cabe señalar, que si bien se evidenciaron esos dos errores, procedí a recalcular, los costos correspondientes, y el resultado final esta bien, o sea que ese resultado, es el que se puede considerar para “los costos referenciales”, mas aun y mejor escrito, en esa cifra y en cada pueblo, “sobra dinero”.

Es decir que si tenemos que ser rigurosos, con la metodología de la “autoconstrucción”, donde el Estado, lo único que aporta, son los “materiales básicos” (ladrillos, cemento, arena, etc.), los costos de cada pueblo o miniciudad, son o podrían ser inferiores a los dieciséis millones de dólares (U$S 16.000.000). Reitero, siempre por sistema de autoconstrucción, con apoyo estatal, pero con mayor hegemonía de lo que yo denomino, en ese mismo capitulo, “la maquina A-23”, de fabricar miniciudades. (o ciudades según sea la reglamentación de cada país)

Ello es así, porque en realidad, bien se podría considerar, que por sistema de autoconstrucción, el valor del metro cuadrado estaría rondando los 30/40 dólares, al menos para la republica argentina y por supuesto sin contar absolutamente nada, de temas como el I.V.A (impuesto al valor agregado), sin contar pago de impuestos o sellados para permiso de construir, ni honorarios de profesionales, sin que exista intermediación inmobiliaria, ni empresas constructoras, etc. etc. es decir lo único que cuenta, es poner al alcance del autoconstructor, ladrillos, cemento, arena, agua y algunas herramientas, para que este autoconstruya, en todo aquello que se denomina “autoconstrucción asistida”.

No olvidemos, que aquí se esta tratando una “cuestión excepcional”, es decir una revolución cooperativista, para sacar del hambre, explotación y miseria a millones de ciudadanos, por lo tanto eso de querer andar cobrando impuestos, es algo que no debe ni siquiera mencionarse, al contrario, habría que rezar y agradecer a Dios, que la gente quiera volver al ámbito rural o semirural.

Esos cálculos errados, que pude evidenciar, en realidad tienen origen, en una inadecuada selección de la “función borrar”. Ello es así, porque entre medio de esos párrafos, existían en el “borrador original”, no menos de cinco paginas, que analizaban distintos sistemas de costos, todo lo cual fue “borrado”, para no “enloquecer” a los lectores o lectoras, con dichos números, que a su vez, son vigentes especialmente para la republica argentina. Vaya como ejemplo, que en mi ciudad (Santa fe, Republica Argentina), al momento de construir, el elemento agua, “prácticamente”, no se tiene en cuenta, y si se tiene en cuenta el valor de una puerta o ventana, cuando en otros países, el valor del agua es probablemente superior al valor de una puerta ¿Se entendió?.

De todas maneras, el costo del valor del pueblo o miniciudad, esta tomado siempre como bien se señala, en el párrafo superior, allí en la pagina 2160, con respecto al sector Nº2, de cada vivienda particular. Y es de allí, la relatividad estratégica de ese “costo”.

Cabe señalar que en el diseño que yo hago de cada miniciudad, la verdadera revolución, no esta en el sector Nº2, sino en todo el diseño o conjunto de la miniciudad.

No cabe dudas, que en todo diseño de ciudad, el diseño de la vivienda particular, es el eje. Es de allí, que según “mi visión o diseño”, el verdadero eje, en este siglo XXI, ya no pasa, por lo que denomino el sector Nª2, es decir, la “vivienda dormitorio o refugio”, sino fundamentalmente por el sector Nª3, o sea la “vivienda autosostenible”.

Por lo tanto, debe quedar en claro, que si bien se evidenciaron esos errores de cálculo, que no afectan “prima facie”, al “resultado final”. El costo de dieciséis millones de dólares, es mas que aceptable y sigue conservando valor de referencia, a los efectos del calculo. Para mayor consideración, cabe señalar, que en el mismo titulo, en la pagina 2162, en el tercer párrafo, hago referencia a la potencial equivocación en la apreciación de los costos, por lo que “duplico”, la cantidad llevándolos a treinta y dos millones de dólares ( U$S 32.000.000 ) por cada miniciudad o pueblo. Todo lo cual sigue siendo “un regalo”, comparado a los costos, que conlleva el sistema socioeconómico explotador, de la lujuria y la usura seudocapitalista, que proviene de la “fotocopiadora imperialista del papel moneda”.

Conforme lo expresado, insisto en que se comparen dichas cifras, con lo que resultan de lo que se considera en cuanto a deuda externa argentina (pagina 2164) o en lo que respecta al presupuesto militar de los EEUU, (pagina 2165)

Agradecimiento.

Vuelvo a lo señalado al principio. Agradezco y seguiré agradeciendo, todas las observaciones y criticas (de buena fe y buena onda), que se sigan realizando.

En esta dinámica existencial, en este camino de la vida, lo que yo realizo, no es “la receta mágica”, ni el “gran descubrimiento”, ni siquiera “la formula de la felicidad”, todo lo que yo hago, como miles de escritores, o científicos sociales o profesionales o cada uno en su trabajo o campo de acción, son “aportes”, para la construcción de una vida mejor. Solo se trata de ir resolviendo, tanto las contradicciones principales como las secundarias, se trata de estudiarlas, de descubrirlas y de hacer los aportes pertinentes a dicho efecto. En la ultima entrega del año 2010, hice referencia a estas situaciones o análisis, pues bien, de eso se trata.

A veces, es muy importante estar “solo”, para meditar y reflexionar, otras veces, es importante estar “acompañado”, Estos agradecimientos forman parte de la compañía, recordando que lo importante siempre, es ir “descubriendo” a partir de la “sinergia colectiva”, los mejores caminos hacia la felicidad humana.

Si bien “creo que los caminos existen” (las esencias), creo que también hay que ir “descubriéndolos” o “adaptándolos o recreándolos”, en todo esto que se llama, “la lucha de la vida”, es decir “la existencia social y sus contradicciones”.

Atento a ello, y a lo largo de este año, no solo insistiré en la difusión de la “Gran movilización o convocatoria cooperativista para el año 2012”, sino también, en esa visión que considero, la “Gran revolución de las cooperativas de trabajo”, todo ello aunado, a lo que significa la “Gran revolución de las miniciudades o ciudades cooperativistas”

En la próxima entrega, seguiré especificando algunos detalles, que se me evidenciaron y considero necesario puntualizar con rigor técnico- científico.