Julio 2010 2° Actualidad y Futuro socioeconómico en el siglo XXI

Actualidad y Futuro socioeconómico, en el siglo XXI

La Paz y el Bienestar sean con ustedes queridos lectores y lectoras, con sus familias y vuestra comunidad. Si así no es, entonces solo cabe la lucha y el trabajo, para lograr esos objetivos. Ello es así, dado que constituye un deber moral, cívico y espiritual. (N.C.Y.)

En la actualidad, principios del siglo XXI, una gran parte del planeta tierra se encuentra inmerso, en un MEGADESASTRE, o megacatastrofe económico y financiero, el cual repercute en las distintas sociedades y en sus ámbitos sociales, culturales, tecnológicos, jurídicos y espirituales o religiosos, entre otros.

Sin duda alguna, que dichos efectos negativos, se extenderán durante décadas, si los distintos gobiernos del planeta, no toman medidas estructurales, que necesariamente tendrán que estar articuladas a las doctrinas cooperativas, especialmente las relacionadas a las cooperativas de trabajo, todo ello a además de transparentar, los sistemas doctrinarios, de los cuales dicen ser sostenedores.

Ello es así, dado que la cultura bancaria y financiera especulativa, que ha estado imperando, “principalmente” desde la mitad de la década del setenta, en lo que se llamo “la crisis petrolera”, lamentablemente ha desplazado “provisoriamente”, a la “cultura del trabajo y del esfuerzo propio”, para reemplazarla por subsidios improductivos, proteccionismos estatales de distintos tipos, y fundamentalmente “emisiones monetarias nacionales e internacionales” sin respaldo, solo burbujas financieras, “vía paraísos fiscales”, que como todo burbuja y por naturaleza conceptual, mas temprano que tarde, estallaran.

Si imagináramos, que un gran terremoto destruyo una gran ciudad, lo calificaríamos de megadesastre, (téngase presente el reciente terremoto de Haití) una vez que se socorre a las víctimas, se entierra a los muertos y se realizan las principales acciones de autosostenimiento, cabe analizar, cual será el futuro de esa ciudad, como se volverá a reconstruir todo.

Para ello, las opciones son simples, se busca un nuevo lugar para edificar una nueva ciudad, o en el mismo lugar se utilizan todos aquellos elementos, que puedan ser útiles para volver a empezar. Si existe algo, que debemos tener siempre en claro, es que “siempre se vuelve a empezar y a desarrollar”, por lo menos es o debería ser el espíritu que caracterice a los emprendedores y dentro de estos a los cooperativistas en especial, mas aun, cuando la destrucción a la que me refiero, no es tan solo de una ciudad, sino de miles y de países enteros. Ha sido la implosión general de sistemas o modelos macroeconomicos a nivel internacional, los cuales no pueden dar respuestas concretas y en tiempo presente, a temas vitales como; trabajo, vivienda, educación, salud y ciclos reproductivos o saltos cualitativos, para toda la humanidad.

A nivel de sistemas socioeconómicos, el mundo vino registrando desde tiempos antiguos, “luchas sistemicas o globales”, pero no caben dudas que desde principios del siglo XX (1900) , la intensidad en esa lucha, entre distintos sistemas opuestos (colonialismo, capitalismo, socialismo, feudalismo financiero, primera y segunda guerra mundial, guerra fría, entre otros) ha generado, una serie de cambios cualitativos, cada cinco o diez años, el cual hizo vibrar a todo el siglo.

Esa “vibración sistemica”, se podría señalar que genera un gran “estallido”, o “Hecatombe económica financiera”, en la conocida crisis del 2008, en EEUU, donde queda desenmascarado, “una vez mas”, que el capitalismo o macrocapitalismo, tal cual se enseña en las universidades del planeta, nunca existió ni podrá existir. El único capitalismo, que puede existir, o que sea creíble a nivel planetario, y que se asemeje al que se enseña en las universidades, es el capitalismo de las PYMES. Pero también es sabido que los niveles de facturación de las pymes, no es decisivo, por lo menos para países como Argentina.

Los grandes sistemas empresariales y financieros, generalmente “subsidiados y respaldados con políticas de dumping”, actualmente son los que deciden determinadas políticas económicas y justamente son estos los que no tienen respuestas para la satisfacción de las necesidades básicas del ser humano y a los que no podríamos calificar de “capitalistas”, ello es así, porque se desarrollan gracias a subsidios estatales que paga todo el pueblo, o a partir de las “imprentas o fotocopiadoras de papel moneda” cuya legitimidad es “lavada” en “paraísos fiscales”, “burbujas financieras” o lugares y métodos similares.

Es decir colapsaron en forma inequívoca, las “burbujas financieras de la lujuria y la usura explotadora”, que son las que abastecen de capital a los monopolios u oligopolios. Y como muy bien saben los abogados, “colapsando el principal, igual suerte corre o debería correr el secundario o accesorio”.

Es de allí que sostengo, que las mentiras y las trampas sistémicas, de las cuales surgen gran parte de las empresas multinacionales, deberían analizarse en función de los códigos penales del mundo y no de los manuales de economía.

Atento a que la crisis socioeconómica y financiera, fue de carácter sistémica internacional, por analogía al terremoto de una ciudad, en este caso y por el momento histórico, no tenemos otro planeta adonde mudarnos y comenzar de nuevo.

La única opción disponible, es reconstruir o construir, el “sistema socioeconómico planetario”, desde cada pueblo, ciudad o nación. El problema es ¿En base a qué modelo? Cada intelectual, profesional universitario o trabajadores o cooperativistas, cualquiera sea su oficio, deberán realizar sus respectivos aportes, a esa reconstrucción o construcción. En mi libro, rescato y expongo una serie de combinatorias o modelos. Para quienes tienen el libro, me remito a lo expresado en el capitulo N° 20 punto 10, o al capitulo N°23 que trata de las nuevas ciudades o pueblos.

Los que todavía no tengan el libro, deben comprender un “paradigma” que se enseña en la universidad, especialmente en la facultad de derecho y en lo que corresponde a temáticas sociales. Dicho paradigma consiste, en que las “sociedades están en movimiento”, no son estructuras fijas o rígidas, en ellas interactuan distintas fuerzas que hacen a los sistemas socioeconómicos y que se influyen recíprocamente, a veces esas fuerzas mantienen armonía y coherencia, lo cual facilita el desarrollo y otras veces esas fuerzas generan fricciones, que hacen retroceder o involucionar a la sociedad. Algunas veces, las sociedades en particular, se comportan como entes biológicos, es decir que dentro de sus “expresiones fenomenologicas” (estática y dinámica) poseen fuerzas o “esencias”, que logran generar desarrollo, bajo determinadas condiciones. Lo que sucede, es que “esas condiciones de desarrollo”, también evolucionan y nadie tiene todavía la formula exacta de saber el ¿Cuándo, como y donde?, solo poseemos, “formulas probabilisticas”, en función directa al bienestar general. Siempre, el “gran secreto”, fue y es, lograr la conjunción o sinergia necesaria y conveniente, de las esencias sociales, para potenciar a las sociedades y a los pueblos, evitando siempre, que estos pierdan las oportunidades del desarrollo y potenciación a los cuales siempre invita el mundo de la Paz y la Ciencia, en actitud constructiva y pluralista. ¿Puede alguien en este planeta, dudar acaso, de que las doctrinas cooperativas siempre fueron o formaron parte de ese secreto?

Es mas que necesaria, la actitud constructiva y pluralista, dado que así lo define la naturaleza conceptual de la concurrencia y así debe ser, dado que toda “construcción social”, desde antes de los egipcios hasta el presente, implica un esfuerzo colectivo y de masa, en función de un proyecto, doctrina o pensamiento, que lleve bienestar general a la población. Corresponderá a los distintos lideres o dirigentes de cada sociedad, la sabiduría en lograr esa concurrencia y potenciación.

Ahora bien, desde el mundo del intelecto, y desde la visión, doctrina o pensamiento cooperativista, en estas paginas se realizaran distintos análisis y consideraciones, para poder obtener de los escombros de los distintos sistemas colapsados, las herramientas y útiles necesarios que puedan rescatarse, para poder “volver a empezar” o dicho de otra manera, “dar un salto cualitativo, en la espiral del desarrollo histórico”. Ya hace siglos, el filosofo Descartes señalaba, la necesidad de utilizar los escombros y materiales de la casa destruida, para levantar una mejor. En este principio del siglo XXI, y en función de las condiciones objetivas de la sociedad mundial y de los armamentos o tecnología nuclear existente, no caben dudas, que el proyecto a construirse tendrá que tener un mayor porcentaje de “cooperativismo, democracia, tolerancia y desarrollo comunitario e individual”.

Es obvio, que de ser necesario, habrá que reprimir con la fuerza, a todos aquellos, que en situaciones de desastre, acostumbran a saquear, asesinar y matar, a los efectos de satisfacer sus bajos instintos. En este caso, los saqueadores sistemicos, a los que hay que reprimir, son los fondos financieros usureros internacionales y sus paraísos fiscales, además de una gran parte de las aproximadamente 65.000 empresas multinacionales, que “roban la plusvalía de los pueblos y sus recursos naturales”, aprovechando el colapso sistemico, especialmente, ellos son, los bancos y especuladores financieros.

Las distintas crisis socioeconómicas, se estudian en las universidades como de carácter “cíclicas”. La realidad de la Republica Argentina y su vasta experiencia en situaciones inflacionarias e hiperinflacionarias, demuestran que las crisis ya casi son de carácter “continuo”, las cuales suponen a su vez, la transferencia de ingresos, valores y esfuerzos comunitarios a grupos de intereses minoritarios. Cabe insistir, hoy las crisis evidencian un “efecto continuo” en la escala histórica y no de carácter “cíclico”. La prueba es que en Argentina, hace mas de treinta que venimos pagando intereses y transfiriendo recursos al exterior, por una “crisis” que nunca debió existir.

El sistema o modo de producción “especulativo financiero”, cuya principal parámetro de producción es el sometimiento a “esclavitud por deudas” en los lugares donde ingresa, esta muy lejos de generar dinámica emprendedora, cuyos efectos sean producir “Bienestar General”.

Argentina, es un país, que fue sometido a la “esclavitud por deudas” y como consecuencia, la mayoría de sus habitantes también. Mas aun, en la actualidad, los fondos especulativos, ya no solo tratan de endeudar a países, (estructuras estatales o personas jurídicas) que deben firmar tratados bajo amenazas de bloqueos y guerra, sino también a sus habitantes, (personas físicas) a través de las famosas “tarjetas de créditos” o los “prestamos personales”, los cuales son entregados en cantidades superiores, a la racional capacidad de pago y circunstancias, de los sujetos tomadores de crédito. La intención de endeudar a los ciudadanos es mas que clara, mas allá de que se la pretenda disfrazar de alentar el consumo para reactivar los mercados.

¿Existen soluciones, a la Megacrisis internacional? No cabe la menor duda, de que la mayoría de las soluciones están, solo falta hacerlas conocer. EEUU, como país, podría ser el impulsor de varias de esas soluciones, solo tendría que renunciar al “liderazgo” , de lo que yo denomino, el “Imperio de la fotocopiadora de papel moneda”. El actual presidente de dicho país, Barak Hussein Obama, ha tenido que reconocer, que “la cultura del trabajo”, es la creadora de Bienestar General. No lo es, no lo fue, ni lo serán las practicas financieras y usureras.

El tema de la “esclavitud por deudas”, no es nada nuevo. El laboratorio de la historia universal, nos muestra que ya en Babilonia y Grecia existían. Hasta el código de Hammurabi, hace referencia. Es decir que no estamos ante “un fenómeno nuevo”, la usura y la esclavitud por deudas, es un vieja conocida de los historiadores. También son conocidas, las reacciones que acostumbran a tomar los pueblos en defensa de su dignidad laboral y libertad personal. No son pocas las guerras que se han librado por estos motivos.

Se podrá señalar, en el análisis de estas contradicciones fundamentales, entre cultura del trabajo y modos económicos financieros especulativos, que las monedas representativas de la explotación y el financiamiento usurero, tiene el respaldo de fuerzas militares y tecnología nuclear. Sin duda que la respuesta es afirmativa. Pero también es afirmativo sostener, que todo el arsenal nuclear del planeta y luego del accidente de Chernobyl, se ha vuelto obsoleto. Esta situación esta muy bien escrita y detallada, en el libro del ultimo presidente soviético. Mijaíl Gorbachov, me refiero al libro “Perestroika”, al cual me remito, para los que deseen profundizar dicha temática.

En la actualidad considero que se deben crear cientos de miles de empresas, “cooperativas de trabajo” a nivel nacional e internacional, para que sirvan de muralla de contención o competencia aniquiladora a las multinacionales surgidas con “Capitales” de incierto origen y de dudosa impresión o asientos contables bancarios, en “Fraudulentas Instituciones Financieras Internacionales”, donde sus directivos, acostumbran a estar ligados a determinadas políticas de estrangulamiento económico y corrupción sistémica. Para mas datos sobre esta situación particular, aconsejo leer el libro del Premio Nobel de economía, Joseph E. Stiglitz, cuyo titulo es; “El malestar en la globalización”, cabe recordar a los lectores, que dicho autor ha sido vicepresidente del Banco Mundial, además de ser asesor económico del ex presidente de los EEUU, Bill Clinton. En su libro se describen muchas situaciones problemáticas, que las cooperativas de trabajo, que sugiero y difundo, pueden llegar a solucionar, sin dejar por ello de lado, la reconstrucción de un “sano y limitado capitalismo”, que solo puede existir en la franja de lo que se denomina “Pymes”, agregado que deben volverse a estatizar, todas aquellas actividades laborales o productivas de carácter estratégico para la nación. Además de las cooperativas de trabajo, otro de los remedios esenciales, a la actual crisis, es tratar de generar una corriente migratoria desde las grandes ciudades o megalopolis, hacia el campo, fundando nuevos pueblos o ciudades, donde las cooperativas de trabajo, tendrán que tener un rol protagonico.

En el capitulo N°14, de mi libro y que en este sitio Web se difunde se detallan los aspectos principales de las estructuras cooperativas que aquí se recetan. En cuanto a las nuevos pueblos o ciudades, cabe decir que analizo y describo su constitución, viabilidad y desarrollo, en el Capitulo N°23 del libro. La creación de estos nuevos pueblos o ciudades, o el reciclado de los ya abandonados, es necesario, dado que el colapso del sistema, hace imposible que gran parte o la mayoría de las grandes ciudades, puedan cubrir los gastos de sus servicios básicos, como Luz, Agua, Electricidad, Servicios de Transporte, etc. En definitiva, muchas de las actuales ciudades, con sus grandes edificios, nos guste o no, se ha vuelto obsoletas atento “lo oneroso”, que resulta su mantención y su ineficacia, en cuanto a contención y desarrollo humano.

Estos “dos ejes”, me refiero a “ medianas y grandes empresas Cooperativas de trabajo”, mas la “emigración y colonización del campo o área rural”, constituyen una parte esencial, de las probables y viables soluciones a las crisis sistemicas internacional, que tienen origen, en un nefasto y condenable sistema especulativo financiero y usurero.

La viabilidad de las propuestas que realizo, no necesitan “mayores”, pruebas, ello es así, dado que el aporte que sugiero, esta basado en la CULTURA DEL TRABAJO. La única cultura, que dignifica al ser humano y mas allá de las diferencias ideológicas, políticas, religiosas o nacionales.

El trabajo fue, es y será, el creador del Bienestar General. Obvio es, que la delincuencia y el parasitismo financiero, se plantea como excepción o bipolaridad, a la afirmación que acabo de realizar, pero esto ya es otro tema y sin duda que tambien merece un análisis articulado, con el código penal a la vista. Los análisis que aquí efectúo, están ligados a lo que se estudia en las universidades, como “cultura del trabajo”, donde se enseña a los universitarios del mundo, materias académicas, como Derecho Empresario, Derecho Laboral, Economía Política, Derecho Cooperativo, etc.

Desde estas paginas se presentaran, distintos análisis, opiniones, reflexiones y pensamientos, articulados a las problemáticas económicas, sociales, culturales, ideológicas, de carácter técnico y jurídicas. Todo ello no solo desde la visión, de un abogado o con los contenidos que se enseñan en las universidades del planeta, sino también con los hechos, situaciones y dinámicas que plantea la existencia social tanto nacional como internacional.

Una parte de estos análisis, ya se encuentran (en lo esencial) en los cuatro tomos, del libro que aquí se difunde. Otra gran parte, se ira realizando en función de las dinámicas existenciales tanto de alcance nacional como internacional y a efectos de difundir y construir una sociedad mundial, donde el cooperativismo no solo sea la opción del presente, sino también la Esperanza del futuro.

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Para la próxima quincena: “Ciclo vital, vida y muerte en la sociedad”.

(Carlos Ali – Escrito en Santa fe – Republica Argentina.
Julio del 2010).