PROGRAMAS de capacitación. Visión general

Programas.

  1. VISION GENERAL de los mismos.

Existe un piso mínimo, sobre el cual comenzar a edificar las estructuras subjetivas, de las personas, en lo que hace al cooperativismo en general y al de trabajo en particular, el cual comprende dos circunstancias

La primer circunstancia.  Es estar en edad laboral y tener un oficio o profesión, cualquiera sea, que permita desempeñar una actividad laboral, desde carpintero a medico, desde herrero hasta abogado, desde albañil hasta contador y así sucesivamente.

Esa capacitación o entrenamiento laboral, lo brinda generalmente y en la absoluta mayoría de los países, el correspondiente SFE (sistema formal de educación) el cual comprende los niveles de “primaria-secundaria- terciaria o universidad”.

Sin una capacitación formal en una determinada actividad, se hace difícil o dificultoso integrar una cooperativa de trabajo. Esa capacitación NO SE BRINDA, en este sitio web, dado que corresponde al Estado brindarla, de forma pública y gratuita, ese es al menos el pensamiento y posición política, que se brinda desde este sitio web, lo cual representa para quienes integramos el mismo un orgullo y honor, reivindicar dichas banderas.

 Ahora bien, una vez que  la persona o ser humano “egresa” de cualquiera de los niveles del SFE, comienza otro problema, que es el de ¿Donde trabajar?, ¿Cuánto ingreso obtener?, en definitiva lograr la famosa y conocida “autosustentacion individual”, a la que en la edad de los 18 a 24 años promedio en Argentina, surge el “otro problema”, que es pasar de la “autosustentacion individual a la autosustentacion familiar”, porque es a esa edad donde la mayoría de la juventud comienza a tener novio/as y se contrae matrimonio, para lograr formar una familia. Sobre este tema y/o capacitación SI SE BRINDA información y capacitación en este sitio web

La segunda circunstancia, es tener una mínima base o capacitación, en lo que corresponde a las doctrinas y ley cooperativa.

En Argentina, a partir del año 2003, existe la resolución del INAES,  2030/03,  que exige obligatoriamente la realización de una capacitación básica (derechos y obligaciones de los socios), para integrar una cooperativa de trabajo. Consideramos más que positivo esta resolución, atento a que sirve no solo para evitar “cooperativas irregulares”, sino también para potenciar el carácter genuino de las mismas.  

Ahora bien, la capacitación en cooperativismo, no se realiza en función de un dogma o un cuerpo normativo, cuyos postulados sean abordados desde un solo enfoque,  en todo tiempo y espacio, sino de distintos enfoques según las realidades sociales preexistentes. La definición de cooperativas brindada por la A.C.I.  a la cual adherimos, brinda un total de quince elementos que concurren a su perímetro conceptual. Entendemos que el cooperativismo se puede abordar, desde el enfoque sistémico desde esos 15 elementos, además de lo que hace a la enumeración de los principios y valores del cooperativismo.

En nuestro caso el abordaje principal de la temática cooperativa se inicia teniendo en cuenta dos de los elementos de esa lista de quince, nos referimos a las NECESIDADES y ASPIRACIONES. 

Dentro de ese esquema se abordan dos índices referenciales, que dan análisis y contención a las mimas, nos referimos al índice 53NABS y al índice 4G, todo lo cual se acompaña con la revitalización de otras doctrinas ligadas  y/o complementarias al fenómeno cooperativo, como la nueva doctrina sobre nuevos pueblos y/o miniciudades, y/o “industrialización de la ruralidad”,  expuestas  en el libro principal y/o referencial a estos programas, como así también la doctrina del llamado “motor nuclear universitario”, la cual permite dar saltos cualicuantitativos, para el sector de los graduados universitarios.

Conforme lo expuestos, de esta segunda circunstancia, trata, la presente ventana de este sitio web, la cual se configura en esta primera etapa, en cuatro programas de estudio, dos de ellos desde nuestro enfoque deberían ser obligatorio o “condición necesaria” para integrar una cooperativa y los otros de carácter ALTAMENTE RECOMENDABLE, sobre todo para el nivel gerencial o de dirigentes de una cooperativa.

 

  1. Cooperativismo y Sociedad. Necesidad- Difusión

 

En nuestra sociedad,  como en la mayoría de los países del mundo, la difusión de las distintas  doctrinas  o conciencia cooperativa, era y es muy escasa, no solo a nivel de la sociedad civil o fábricas o cualquier otro ambiente laboral, sino también en el Sistema Formal de Educación; específicamente en las aulas secundarias y universitarias, de la República Argentina y de muchos otros países de Suramérica o el de los países en vías de desarrollo.

Ello no es casualidad, sino que la razón de esa falta de difusión ha sido que durante el siglo XX y especialmente la segunda mitad del mismo, la gran disputa o dinámica ideológica estuvo centrada entre dos campos ideológicos y contradictorios entre si, por un lado el llamado Capitalismo y por el otro el llamado Socialismo.  Toda esta lucha ideológica, duro hasta que la humanidad estuvo al borde de su autodestrucción, ejemplos como la catástrofe de Chernóbil  no ilustran de cuál hubiera podido ser nuestro futuro hipotético, si se continuaba incrementando las disputas y contradicciones. La caída de lo que se llamo la URSS, y el hecho de que en china se incorporaran a su territorio, esquemas complementarios de empresas capitalistas, genero que a lo largo del mal llamado “campo occidental” se publicitara durante la década del noventa (1990-2000), el famoso y también mal llamado “triunfo del capitalismo”.

 En realidad y visto ahora con retroactividad, desde un punto de vista sistémico, mientras subsistían este combate o diferencias ideológicas, por debajo de dicha lucha, se desarrollaban otras formas de explotación y colonización, como ser el formato feudal y neofeudales, como así también otros formatos de esclavitud, que seguían y siguen vigentes al momento de redactarse estos programas. En el llamado “laboratorio de la historia”, se pueden encontrar no solo las descripciones, sino también los síntomas y los tratamientos.

En esta actualidad del primer cuarto del siglo XX, nos encontramos que el llamado capitalismo, o neoliberalismo o neocapitalismo, no existe ni podría llegar a existir o desarrollarse, atento la existencia dominante en los distintos mercados que constituyen las naciones del planeta de una “masa crítica” de aproximadamente 65.000 empresas monopólicas y oligopólicas, que diseñan la dinámica y potencialidad de los distintos mercados nacionales e internacionales. En cuanto al socialismo, tal cual se lo conoció en el siglo pasado, tampoco es viable, toda vez que dentro de ese esquema, el Estado ocupaba y ocupa un rol principal, y en la actualidad de este siglo XXI, con la revolución tecnológica e informática imperante, el Estado, no necesariamente ocupa un lugar central, muchísimo menos aun, cuando se encuentran casi todos ellos endeudados por esa misma masa crítica de 65.000 empresas monopólicas internacionales.

 En ese contexto, de graves crisis, se presenta la opción del cooperativismo. Pero ya no como se la presentaba en el siglo XX, es decir como “representante únicamente de un sector social desposeído (fauquet) o como “sistema coadyuvante a remediar las falencias tanto del capitalismo o del socialismo”, sino que surge, al menos desde los programas de capacitación que aquí se brindan, como SINTESIS DIALECTICA SUPERADORA de los dos sistemas anteriores, pero manteniéndolos o sea conservándolos y potenciándolos en función del sano y legitimo principio de la EMULACION y no el del salvaje principio de la competitividad seudocapitalista.  Todo ello, en un contexto de consolidar una economía y una política, que  obligatoriamente por naturaleza conceptual, tendrá que ser “economía social” y “política social”, todo ello con el conjunto de acciones y responsabilidades sociales.

Ello es así, por el simple pensamiento inequívoco e irrefutable, mundanal y a su vez también divino, de que el ser humano fue, es y será un “ser social”.

El cooperativismo de trabajo, que se pretende irradiar desde estos programas de capacitación, no es el pequeño cooperativismo de la economías de subsistencias, como se lo veía en el siglo pasado, sino el cooperativismo de “mediana o gran escala”, que coadyuve a los distintos estados (municipal, provincial, nacional e internacional – ONU), a controlar “territorios y mercados”, para el desarrollo del Bien-estar General  de los pueblos y no de minorías sociales excluyentes o parasitarias.

Es de allí, y ante la presencia de graves y múltiples asimetrías sociales en nuestro continente, que  cabe considerar la difusión de esta opción o alternativa laboral como una gran prioridad.

A veces se invierten cientos de millones de dólares en salud, sea a través de vacunas y distintos sistemas de prevención de la salud, lo cual obviamente está muy bien que así sea. Pero también es cierto que tener  una población con necesidades básicas satisfechas, y  en lo que hace a la cultura del trabajo, y bien alimentados, educados y con vivienda digna,  se refleja de manera directa, en  tener grupos humanos saludables.

De esta situación no puede haber dudas, de que es así, sin embargo las multinacionales farmacéuticas o de la salud, invierten sumas de dinero en varios miles de millones de dólares, para seguir  “fabricando remedios”. Pues bien estos, cuatro programas de capacitación, tienen el legitimo y noble propósito de ser “remedios sociales”, para enfermedades sociales sistémicas.

Cabe esperar que las “distintas dirigencias”, ( sociales, políticos, empresariales, sindicales, educativos, profesionales, etc)  puedan tener el tiempo o la visión de  considerar su difusión y aplicación. 

 

  1. Programas

Conforme todo lo expresado anteriormente,  consideramos que debe existir un nivel estándar u obligatorio, representado por los programas N°1 y 2,  de introducción a las Cuestiones cooperativas y en lo que hace al “cooperativismo de trabajo”.

Y  en segundo lugar,   un nivel “preferencial” de capacitación o de recomendación, algo más profundo y mayor complejidad, representado por los  programas N° 3 y 4

Ese nivel obligatorio,  es el que surge del estudio de las leyes socioestructurales, que  versan sobre la vida social, los sistemas normativos, la economía, el cooperativismo, sus antecedentes, estructuraciones, estatutos, reglamentos, principios y valores.

Cabe insistir, que  esquemas doctrinarios, que difundimos no se hacen conforme los contextos de cuando cobro cierta importancia, el  cooperativismo, (siglo XIX y XX), aunque ya era milenario, sino a partir de los contextos actuales y de las leyes de desarrollo no antagónicas,  propias del siglo XXI, cuya complejidad excede y en mucho, a la clásica dicotomía “capitalismo versus socialismo”, que hoy ha colapsado ante la presencia evidente de otros escenarios, donde “monopolios y oligopolios”  desde un mundo virtual y con “políticas de contratos”, en base a estados de necesidad,  dominan múltiples geografías, ideologías y religiones.

Los programas, que aquí se difunden están enfocados o están dirigidos tanto a

socios y dirigentes de cooperativas, como funcionarios de gobierno, profesionales universitarios, dirigentes empresariales o sindicales o  a cualquier otro grupo precooperativo, o de  emprendedores pymes o de trabajadores en relación de dependencia, que pretendan construir una cooperativa de trabajo mediana o grande. En pocas palabras, se hacen extensivo dichos programas a cualquier interesado en la materia  cooperativa, sea una persona física o jurídica.

  • El comienzo de una cooperativa.

 

Una cooperativa, se puede comenzar a formar con una sola persona, que haga de iniciadora, y difusora de una “idea madre”, (proyecto) luego gradualmente se debe conformar lo que denominamos “grupo iniciador o grupo precooperativo”.

Dicho grupo, es el que tendrá que recibir la capacitación pertinente.

  • Cantidad mínima de integrantes.

Entendemos por una serie de razones que están ligadas a estudios sociales, jurídicos y de la conducta humana, que el número mínimo, de un grupo precooperativo, sobre el cual se deberían comenzar a construir cooperativas de trabajo, de las que se recetan en el libro, es de treinta (30) integrantes o cantidad cercana a dicha cifra, para constituir una masa crítica, relativa al grupo precooperativo y conforme la realidad socioeconómica de cada país.

La cantidad de integrantes de una cooperativa de trabajo, es variable, pueden ser

unos pocos o superar las centenas, todo dependerá del objeto de trabajo, del lugar, condiciones, etc. No obstante, entendemos que el número óptimo de una cooperativa de “escala” mediana, ya funcionando, tendría que estar en unos setenta a u ochenta socios o integrantes. (Escala mediana)

Consideramos que las cooperativas “chicas”, menores a treinta integrantes, deben

tener una capacitación muy intensa y elevada, generalmente son muy propensas a la fracturación y al estancamiento, toda vez que el peso de sus estructuras, por una  cuestión de naturaleza humana y de conciencia social dominante, terminara  generando liderazgos naturales y acostumbramientos, que repercutirán en el principio  democrático. Siendo este, un principio vital, para que exista cooperativismo, toda vez  que es el principio, que garantiza un principio mayor, que es el principio de  adhesión, y en función de los valores cooperativos.

  • Carga horaria.

Se consideran a partir de esos programas dos tipos de cursos o capacitaciones, a saber  PRESENCIALES y VIRTUALES.

La carga horaria, en los cursos presenciales, siempre es a convenir, según las necesidades horarias del grupo a capacitar. Distinto es el tema en los cursos virtuales.

La carga horaria clásica, en los presenciales, es de dos clases semanales de dos horas cátedras (45 mts c/u) o a convenir según lugar donde esta se dicten. Los cursos virtuales tienen la carga horaria estimada en cada uno de los programas, la cual puede también variar, según las encuestas o comentarios que se vayan recibiendo de los distintos interesados.

 El horario correspondiente a la ciudad de Santa fe, se publicita y conforme agenda,  en el sitio web de la cooperativa coprinf  (www.coprinf.com.ar ) , como así también en los grupos cooperativos  Hammurabi (www.abogadoscoop.com.ar) , en Coproce ( www.coproce.com.ar) y el sitio web de las CTPU  (www.ctpu.com.ar) , todo ello según sea las necesidades  del grupo o agendas o programas  pertinentes y en lo que se refiera a “cursos presenciales”.