Pueblos y miniciudades

1. PUEBLOS  COOPERATIVOS. 

De similar manera que el proyecto IN.CO.P.AR (ver pestaña) se trata de una fábrica o incubadora o semillero,  de empresas cooperativas, la propuesta que hacemos desde este sitio web,  sobre “Pueblos y Miniciudades Cooperativas”, consiste en generar una “Fabrica Argentina de Pueblos” (F.A.P.).

Construir un pueblo o miniciudad, hasta un promedio de 10.000 habitantes no es algo difícil o imposible, al contrario es más fácil de lo que el común de la gente piensa.

Ahora bien, para que  esa facilidad, pueda surgir,  deben concurrir varios factores.

En primer lugar,  está el interés o deseo institucional ya sea a nivel comunal, municipal, provincial o nacional, dado que sin autoridades (de cualquier nivel) que apoyen un determinado proyecto de estas características, es imposible hacerlo.

Es similar a aquel ciudadano que teniendo el dinero para construir una casa, prefiere alquiler una vivienda en lugar de construir.

En segundo lugar,  de los factores importantes que deben concurrir, es que exista gente joven dispuesta a habitar en dicho pueblo, dándole soporte y autosustentabilidad

En tercer lugar, debe analizarse,  la viabilidad económica, social y cultural, (producción, industrias, comercios, escuelas, etc) basada en paradigmas de producción, consumo y desarrollo, que le den futuro al pueblo o miniciudad a ser construida.

Cabe señalar que el esquema de una fábrica de pueblos, (con las actuales tecnologías) en sus esquemas centrales (agua, luz, cloacas, etc.) no difiere mucho, al esquema de construir un barrio de edificios populares o un barrio cerrado de los de la clase media alta, llamados Country.

Si bien no es “nada imposible”, sin embargo hay que tener en cuenta que al igual que un edificio o un country, sin duda alguna que se trata de un trabajo multidisciplinario y con cierta complejidad, donde deben necesariamente ser aportados los conocimientos que los profesionales universitarios poseen a tal efecto.

 

2 DIAGNOSTICO

En Argentina (y también en Suramérica), existen muchos “pueblos” o “localidades”, que poseen nada más que una mínima infraestructura, que consiste en la plaza central y las casas alrededor de esa plaza, en muchos casos con poblaciones de 300 habitantes o un poco más de 2000 habitantes.

Dichos pueblos o localidades, lamentablemente están en vías de extinción y no solo obedece dicha situación, en el caso argentino, al desmantelamiento de los ferrocarriles durante la década del noventa, sino también a todo lo que significó la deuda externa argentina y la concentración de la economía en monopolios y oligopolios.      

En Argentina, suman más de 1.000 las localidades que revisten estas características de “pueblos en extinción” , en ellas y salvo algunas ciudades estratégicas, por lo general, no viven ni trabajan, los profesionales universitarios, toda vez que se constituye en “inviable”, para un profesional, cualquiera sea su profesión, y especialmente abogados, contadores, médicos, arquitectos, químicos, etc.

Vivir en un lugar con tan pocos habitantes, hace que la “materia gris” (profesionales universitarios) de cualquier país, se resista a establecerse en dicho lugar. 

Por lo tanto el diagnostico se puede resumir en;

  1. Vivimos en un país, con un extenso territorio, prácticamente vació, con una altísima concentración poblacional, en argentina la mayor parte de su población se concentra en unas treinta ciudades. Un promedio del 90% de la población argentina, es de carácter urbano.
  2. Los pueblos o mini ciudades del interior, no pueden dar respuestas satisfactorias a los jóvenes ya sea en materia de trabajo, educación, salud, vivienda, por lo cual estos jóvenes y en virtud de dichas circunstancias se ven obligados a emigrar. A partir de este hecho, se sigue agravando la situación, no solo en el área rural, que pierde su gente, sino en las ciudades que tampoco tienen el modo de absorber la mano de obra, que llega a su territorio.

 

 

3 PROPUESTA. 

Ahora bien, las situaciones o realidades sociales viven continuos cambios, no solo en el mundo sino también en Argentina, desde esa concepción, es que nuestra propuesta se fundamenta a partir del aporte de la revolución tecnológica,  de Internet, de los celulares, etcétera

Ello es así, dado que en cualquiera de estos pueblos, o lugares, se podría instalar una central telefónica y/o algunas computadoras, y desde allí mantener contacto con un grupo de profesionales (abogados, contadores, arquitectos, ingenieros agrónomos, veterinarios, químicos, , ingenieros civiles, médicos, etc.),como es nuestro caso, para generar proyectos de desarrollo en dicha localidad, previo estudio de prefactibilidad del lugar y fundamentalmente EL DESEO (es lo más importante) de sus habitantes, de hacer crecer y expandir a dicha localidad o pueblo, para todo lo cual obviamente también habrá que tomar contacto directo y personal.

Ejemplo, si tenemos una localidad de unos doscientos cincuenta (250) a cuatrocientos (400) habitantes, podemos “desde las grandes ciudades y vía emigración o éxodo”, a través de distintos trabajos y campañas de difusión, hacerlo “crecer” a 2000 o 3000 o más habitantes. 

Obvio es, que no se pueden generar nuevos pueblos o miniciudades o emigración alguna hacia la ruralidad, sino se generan previamente las fuentes de trabajo, que van a dar sustentabilidad a dicho pueblo.

Es aquí entonces donde toma importancia mayúscula, el proyecto IN.CO.P.AR , (ver más en www.incopar.argen.com.ar

La mayor o menor probabilidad de desarrollo de un pueblo o localidad, dependerá de los recursos de la zona y de la “fabricación de cooperativas de trabajo o redes cooperativas de pymes”, del cual tenemos un listado con más de 400 modelos y que es la especialidad que nos agrada y nos ocupa. 

Este proceso de radicación, también puede ir acompañado por sectores económicos de mediana o alta capacidad económica, que deseen convivir, ya no en un “country club”, sino en un lugar tranquilo, alejado de inseguridades, en un pueblo o localidad sin ningún desocupado, con gente de conciencia cooperativista y amante de la cultura del trabajo, educada o capacitada, en los principios y valores cooperativos. 

Es decir una localidad o ambiente, “libre” no solo de la contaminación de los gases tóxicos urbanos, sino también de la toxica mentalidad basada en la sociedad del consumo y especialmente la codicia financiera seudocapitalista, corrupta y cuyo sostén principal es el anatocismo internacional.

Dicho de otra manera, la propuesta es diseñar y construir, un pueblo o lugar donde después de trabajar dignamente las horas del día, uno pueda dormir en el patio de su casa, teniendo como techo un cielo estrellado, sin temor o miedo a que lo vayan a asaltar o asesinar. Y a su vez, un lugar donde los hijos podrán tener capacitación universitaria, vía Internet o métodos similares o también yéndose a vivir a una mega ciudad, pero para luego volver. 

En resumen, la propuesta es:

  1. a) Reciclar o potenciar los pueblos o miniciudades que están en vías de extinción a través de la radicación de cooperativas de trabajo medianas o grandes y previo estudio de factibilidad.
  2. b) Generar nuevos pueblos o miniciudades, en territorios aptos para tales fines, con recursos naturales e infraestructuras básicas, que aseguren autosustentabilidad al mismo, permitiendo la radicación de sectores de población que deseen emigrar del área urbana hacia estas zonas semirurales.

 

MAYOR INFORMACION SOBRE ESTE PROYECTO de PUEBLOS y MINICIUDADES, la podrás encontrar en este sitio web, que hemos preparado especialmente para la difusión de dicha idea.

www.fap.argen.com.ar

 

 

4 BENEFICIOS  

A QUIENES BENEFICIA esta IDEA PROYECTO, que básicamente está contenida en el capítulo Nº23 del libro, veamos:

En primer lugar, entendemos que esta propuesta, beneficia a centenas de miles de personas que no tienen vivienda ni trabajo autosustentable, y que aun teniéndolos, tienen un “techo” con respecto a sus posibilidades de lograr mayores desarrollos

También beneficia a cientos de pueblos que están en vías de extinción, la posibilidad de un éxodo urbano debidamente organizado en base a estructuras de cooperativas de trabajo, puede llegar a revitalizar a muchos de esos pueblos, convirtiéndolos en miniciudades. Dicha revitalización permite por efecto principal, generar autosustentabilidad, desarrollo e incluso la elevación de los ingresos estatales.

En consecuencia y en resumen;

  1. Beneficia, en el caso de Argentina, en primer lugar a cientos de miles de argentinos, que no tienen trabajo, ni vivienda, ni cobertura de salud o educación para sus hijos.
  2. Beneficia al estado tanto en sus niveles municipales, provinciales o nacionales, dado que permite erradicar la desocupación o subocupación, dando lugar al pleno empleo, junto a una apropiada capacitación cooperativa y por lo tanto el tema de la inseguridad deja de ser un tema principal.
  3. Beneficia también a la soberanía de los territorios y mercados, dado que se disminuyen los llamados “bancos salarios” y por lo tanto coadyuva a eliminar el trabajo no registrado.
  4. Beneficia en las grandes ciudades a los subsistemas de salud, subsistema educativo, y distintos subsistemas como el de transporte público, alumbrados, etc., dado que al “desconcentrar población” y generar “pueblos productivos y austosustentables”, permite que los presupuestos de dichos subsistemas puedan equilibrarse, logrando armonía y desarrollo
  5. Beneficia a la sociedad en general, porque permite disminuir las asimetrías poblacionales en la dicotomía urbanidad-ruralidad, permitiendo el desarrollo rural, en una forma acorde a las previsiones del medio ambiente complementado con las innovaciones tecnológicas y neutralizando los efectos negativos y degradativos, de las explotaciones intensivas en la agricultura o en otros subsistemas productivos.

 

Reitero, NO TE OLVIDES, de visitar el sitio web     www.fap.argen.com.ar   infórmate y difundí