Universitarios

Graduados Universitarios

El presente articulo, fue escrito por el Dr. Norberto Carlos Yosef, en el año 2010/11, en ocasión de comenzar a difundirse el sitio web original del libro que aqui se promociona y en directa articulación, al capitulo N°21 del mismo.

En la actualidad, la situación no ha variado en mucho, y se podría señalar que a partir del año 2016 y en virtud de los procesos de Inflación y Recesión, (Estanflación)  que se agudizaron de manera grave con el cambio de gobierno ocurrido durante diciembre del 2015 y primeros meses del 2016, en la República Argentina, el sector universitario, se vera notablemente perjudicado, de igual o similar manera que ocurrió, durante la década del noventa.

La diferencia esta, en que durante la década del noventa, no existían para los graduados universitarios, “los anticuerpos sociales”, que permitirán “neutralizar”, los malignos efectos que generan dichas políticas. En la actualidad, esos anticuerpos sociales existen y se cristalizan en el movimiento de cooperativistas universitarios, los cuales se cristalizan o manifiestan, a través del sitio web, que les es propio y que te invitamos a conocer;  www.ctpu.com.ar

 

 

 

El articulo original de este sitio web, es el siguiente: 
1. CUADRO DE SITUACIÓN. La cantidadTema Uno

2. EL PREJUICIO

3.CONCENTRACIÓN ECONOMICA y PROFESIONALES UNIVERSITARIOS

4. CANTIDAD Y COMPOSICIÓN DEL SECTOR DE PROFESIONALES UNIVERSITARIOS.Inclusión y exclusión

5.UNIVERSITARIOS; Discriminación social y mediatica

6.MERCADO DE TRABAJO y UNIVERSITARIOS. ¿Atender a microempresas?

7. UNIVERSITARIOS y DESOCUPACIÓN. El efecto multiplicador

8. LOS UNIVERSITARIOS QUE TIENEN TRABAJO. La opción o salida

 

1.CUADRO DE SITUACIÓN. La cantidadTema Uno

Existe un segmento de la realidad social en Argentina, que muy poca gente conoce, la cual es muy triste y lamentable, dicho segmento comprende a un total de 1.142.151 personas, que son graduados universitarios (año 2011).

Similar situación a la que sucede en Argentina, también sucede en el resto del mundo, como efecto de las nefastas políticas neoliberales, que se dieron durante la década del noventa y que en algunos países, todavía se pretenden seguir aplicando.(Grecia, España, Portugal, Italia, etc.)

Pretendo hacer conocer, “en parte” esa realidad de Argentina y del mundo, este escrito forma parte de esa iniciativa, no pretendo escribir un ensayo sobre los universitarios, al menos por el momento, pero si dar a conocer algunos datos, a efectos de generar conciencia y a partir de ella iniciar el camino del cambio. Podrás profundizar esta temática, descargando el capitulo Nº21, y obviamente tendrás que leerlo, para comenzar a comprender, la trampa social que plantea el sistema neofeudal usurero dominante. Allí también tendrás gran parte de la solución o respuesta.

Estos datos que escribo, tanto en este sitio, como en el capitulo Nº21, la gran mayoría de profesionales universitarios también los desconoce, mucho más aun entonces, para los ciudadanos comunes o sin el manejo de herramientas conceptuales, ligadas al diseño de las estructuras del sistema, es decir, sin acceso a determinados niveles de información.

Invito entonces a ese “viejo-nuevo”, camino del cambio, que guste o no, y por una simple cuestión de contradicciones esenciales y opciones sistémicas alternativas, tendrá que direccionarse en un mayor porcentaje, hacia el rumbo del cooperativismo.

El segmento de realidad, al que tomo como base de análisis, es de una importante cantidad de profesionales universitarios, a los cuales la sociedad y la estructura política, en muchísimos casos les ha dado la espalda o mantiene prejuicios inadmisibles hacia ellos.

Los graduados universitarios (ingenieros, médicos, abogados, arquitectos, etc), en su absoluta mayoría, para poder hacer valer sus derechos y dignidad laboral, no pueden hacer huelgas, como hacen los trabajadores comunes o sindicalizados, no acostumbran tampoco a realizar manifestaciones callejeras con pancartas y altavoces, reclamando por dignidades laborales, nada de eso, acostumbran a soportar en silencio , la inconducta de la voracidad usurera internacional. Pero en ese silencio, también surgen las meditaciones y las respuestas.

Entiendo que una de esas respuestas, uno de esos aportes intelectuales ha vislumbrar la salida sistémica, a la catástrofe de la especulación y la concentración económica, es sin duda la creación de cooperativas de trabajo de graduados o profesionales universitarios.

Si los graduados universitarios no pueden hacer huelgas, ni movilizaciones, pues bien, entonces habrá que tomar activa participación en el mercado, a través de empresas cooperativas, a efectos de lograr disminuir las asimetrías socioeconómicas y permitir la movilización social ascendente, como si fuera el oxigeno que necesita el rio de la vida, para no convertirse en un pantano, donde abundan los parásitos degradativos. Es preferible mil veces, ser rio caudaloso, que marcha hacia el gran océano, a ser ontología de pantanos, sin movimientos, que alimenten a grandes territorios, pueblos, razas y especies. Los graduados universitarios, les guste o no, están destinados a ser rio en movimiento, habrá entonces que derrumbar las barreras de la concentración económica, que pretenden encapsular, el movimiento del pensamiento creativo. Las cooperativas de trabajo de universitarios, no son otra cosa, que la herramienta institucional para lograrlo.

Considero necesario hacer que ese segmento de la realidad social, sobre el cual estoy escribiendo, sea conocida por la mayor cantidad de gente posible y también colaborar a que lo lamentable de dicha situación sea superada. Obviamente que lo hago, desde la mejor opción que considero viable, que conforme lo explico en mi libro, será a partir de la creación de cooperativas de trabajo universitarias, para lo cual dedico todo el capitulo N°21, cuyo título es “Cooperativas de trabajo universitarias. El motor nuclear” y justamente lo hago dentro del título 3, al que denomine, “La esperanza del futuro”.

A lo allí explicado, argumentado y diseñado, me remito, para una profunda comprensión de la temática universitaria, desde lo social, humanitario y obviamente desde la visión cooperativa, adecuada a nuestra actual realidad social y también Suramericana. Puedes bajar de internet dicho capitulo, junto con otros, desde este sitio web. Sirva entonces el presente escrito, estimado universitario, de un simple anticipo, de los que vas a leer.

Conforme lo sostengo, mi visión o aporte lo hago desde la doctrina de las cooperativas de trabajo y la consideración de este sector social, como recursos humanos estratégicos de la Nación.

Existen otras visiones o teorías, que van desde “la teoría estructuralista – función” hasta lo que se conoció y conoce, como “Teoría del Capital humano”, considero que son todas importantes y no son incompatibles, con la visión cooperativa ni mucho menos con una visión de “Recursos Humanos Estratégicos”, en función de las variables de Tiempo – Espacio – Circunstancias.

La mayoría de la sociedad, desde un obrero a un comerciante, desde un gerente de una multinacional a un docente de escuela secundaria, ven a los profesionales universitarios, (abogados, médicos, contadores, ingenieros, arquitectos, etc.) no por su caudal intelectual, que por el solo hecho de graduarse ya es muy importante, tampoco se les ocurre verlos como lo que realmente son, es decir Recursos Humanos Estratégicos de la Nación, como lo puede ser una mina de oro, un rió, un campo de tierra fértil, etc.

Para la mayoría de la sociedad, simplemente son personas que han llegado a obtener un título universitario, que les permite tener un excelente nivel de vida en lo económico y en lo social. Esa visión, actualmente constituye un “prejuicio”, todo ello, sin entrar a considerar otras visiones, como la “Sociedad del conocimiento” y otras, dado que excedería el perímetro, de lo que aquí se quiere explicar o transmitir.

2.EL “PREJUICIO”

La estructura esencial de ese “actual prejuicio”, sin embargo no es, o no fue falsa, y ya sea que se haga el análisis en Argentina, Suramérica o en otros lugares del mundo, donde se están sufriendo los efectos de políticas monetaristas neoliberales y usureras, sobre las cuales los argentinos, podemos dar cátedra, en deuda externa, sufrimientos, postergación y manipulación o hipnotismo mediático, en cualquier lugar del planeta.

Ello es así, porque esa “visión de los profesionales universitarios” que una gran parte de la gente tiene, sobre los universitarios es cierta, o mejor expresado “fue cierta”, o sea fue el pasado, pero no es el presente, ni será el futuro, salvo que sea a través de cooperativas de trabajo. Sin duda alguna, que existe un porcentaje de graduados universitarios, que responde al antiguo estereotipo, son los que sirven a determinados intereses de tipo excluyentes. En cambio, el mayor porcentaje vive en otra realidad, donde sus ingresos económicos, son quizás menores a los de una enfermera, a los de un capataz, a los de un chofer de colectivos, al de un empleado administrativo sin calificación e incluso en muchos casos, menores a los del barrendero de “las calles ciudadanas”. Que nadie se equivoque, aquí no se trata de discriminar, sino de analizar asimetrías sectoriales, en cuanto a ingresos.

Los graduados universitarios no pueden hacer “huelgas”, pues bien, habrá que actuar directamente sobre el mercado, reemplazando a una clase empresarial, que obviamente, se ha entregado a los brazos mortales de la lujuria especulativa financiera, antes que a la construcción de una cultura del trabajo digno, y autosustentable, donde puedan crecer las futuras generaciones.

Hubo una época en Argentina, estimados lectores y lectoras, que ese estereotipo de éxito y bienestar en dichas personas, (los graduados) constituía una realidad fuera de discusión, ello fue así, hasta mediados de 1970, (crisis del petróleo) donde comienza la degradación no solo en Argentina, sino también en muchos lugares del mundo.

Graduarse como profesional universitario, en épocas pasadas, implicaba no solo acceder a un bienestar económico, sino también a un nivel social y cultural, que la mayoría de las personas deseaban para sus hijos.

Esa situación se dio, mientras en Argentina existía el “capitalismo de las Pymes” y lo que se llamo el “Estado de Bienestar”, donde las empresas con formatos de Sociedades Anónimas (S.A.) y Sociedades de Responsabilidad Limitada (S.R.L.), de carácter nacional, tenían un importante desarrollo, para todo lo cual se requería mano de obra universitaria. A partir de la crisis petrolera de los años 70, en Occidente, no solo comienza a caer estrepitosamente el “Estado de Bienestar”, sino que también se comienza a producir, en algunos Estados Nacionales (Argentina) una gran “concentración económica” en “monopolios y oligopolios” de origen extranjero, todos ellos auspiciados o respaldados por sus países natales o directamente con sedes en paraísos fiscales.

Una verdadera invasión económica de carácter gradual, se dio en muchos países del mundo. Si allí, desde “el imperio de la fotocopiadora de papel moneda”, se genero a partir de aquel entonces, la crisis que ahora ya no puede ocultar el rostro de hipocresía sistémica y colapso total. Lo que esta sucediendo en Europa, África y otros países, son la rotunda e inapelable prueba, de lo que aquí se afirma.

En el caso de Argentina, fue facilitada por una dictadura militar, que no fue sino una cuestión accesoria al motivo principal, es decir, endeudar al Estado de forma intencional y fraudulenta, lo que llevo a que Argentina, (o sea todo su pueblo) tenga que estar pagando monstruosos intereses usureros desde aquella época, y todavía se siguen pagando (transferencias de riquezas). Si así es, mientras tú querido lector o lectora, estás leyendo estas páginas. Mas aún, en estos momentos, asi no existiera ninguna deuda externa, es tal la concentracion monopolica en manos extranjeras, que igualmente se estaria transfiriendo riquezas via plusvalia.

3.CONCENTRACIÓN ECONÓMICA

La década de 1980, se conoce en Suramérica, como “la década perdida”, por el tema del endeudamiento, entre otros motivos. En Argentina estuvo agravado, por la derrota en la guerra de Malvinas. El sistema productivo nacional, de aquella época, en inferioridad de condiciones debe soportar la invasión seudocapitalista, (“papel moneda fotocopiado”) que provoca un festival de crisis financieras e inflacionarias. Todo ello se agrava aun más, en función de los parámetros del consenso de Washington y en el marco del neoliberalismo de la década del 90, con la apertura indiscriminada de capitales extranjeros, de dudosa legitimidad e incierto origen.

En esta actualidad que te toca vivir lector o lectora y en Argentina, cabe señalar que de las 500 empresas más importantes, lo que se llama “la cúpula empresarial”, 165 son de origen nacional y 335 extranjeras, estos son datos actuales del INDEC, (año 2011) no es que los invente el autor de este escrito.

A esta situación se llega, dado que Argentina, ha sufrido uno de los procesos de concentración económica y extranjerización más importante e insólito del mundo. Como todo profesional universitario sabe, a nivel macroeconómico, existen dos mercados, uno el mercado interno y otro el mercado externo. Estas 500 empresas (la cúpula) representan y controlan, el 77,3 % de las exportaciones (mercado externo), sin dejar de señalar que el mercado interno, también se encuentra fuertemente concentrado, en manos de monopolios u oligopolios.

Sin contar a estas 500 empresas, el resto está constituido por unos miles de empresas medianas y casi un millón de empresas las cuales tienen un promedio inferior a 5 empleados (Micropymes), que si bien son las que más cantidad de empleos generan, no pueden ni podrán competir con dichas empresas, en todo aquello que significa control de mercados y territorios.

La única opción válida para las Micropymes es realizar redes cooperativas, como primera medida defensiva, o cooperativas medianas o grandes. En ese camino, tendrán que aprender o acostumbrarse, a que necesitan del apoyo y asesoramiento de profesionales universitarios. Ello es así, por una simple razón de niveles de complejidad, y causales competitivas.

Considerar a su vez, desde el aspecto macro económico o político, que las grandes empresas, (monopólicas) son las que generan empleo o trabajo o riqueza, o desarrollo científico, que a su vez queda en el país, es un gravísimo error.

Estas 500 grandes empresas, que controlan el comercio exterior argentino, solo poseen puestos de trabajo asalariados, en una cantidad mínima, tan solo 536.407 personas, todo ello según el censo nacional económico del 2005. Salvo el bienestar de sus empleados, a la mayoría de estas empresas poco y nada, les interesa el resto de los argentinos, por su propia naturaleza o lógica, no está en sus planes el desarrollo nacional, sino su propio desarrollo empresarial.

En cuanto al desarrollo científico, y cualquiera sea el país, tampoco tienen gran incidencia, dado que terminan “comprando la materia gris” o todo lo que signifique “innovación” a partir de la compra de proyectos donde la mayoría de las veces, la investigación y el desarrollo estuvo a cargo ya sea por “emprendedores independientes o por alguna estructural estatal”.

Allí ante la escases de financiamiento genuino y ante la falta de políticas de desarrollo e inversión estatal, aparecen estas empresas monopólicas, en su “rol de supuestos inversores”, a usufructuar, la riqueza intelectual de cada pueblo o nación, en cualquier lugar del mundo.

Esto es tan solo una muestra, para que te puedas ilustrar querido lector o lectora, o si deseas profundizar más el tema, compra el libro del INDEC, sobre las grandes empresas, o bájalo por Internet.

Por si esto fuera poco, se agrego y/o se complemento a partir de la década del 90, la concentración que surgió, por la revolución tecnológica, que expulso mano de obra universitaria ( contadores, abogados, médicos, ingenieros, técnicos, etc.) de muchos lugares, y dentro de un marco político neoliberal, de abandono o descuido a la producción, industria, comercio y servicios de origen nacional, mientras que los “inversores extranjeros” eran recibidos con los brazos abiertos, trayendo dólares, del cual nadie preguntaba, “por su origen” o en que imprenta o fotocopiadora se fabricaban.

En dicha época, las cooperativas de trabajo, podrían haber resultado una buena opción, pero muchas veces los medios de comunicación, previo pago de sus respectivas campañas de prensa, se encargaban de “desacreditar el formato de empresas cooperativas”, especialmente a “las cooperativas de trabajo”, ello era y es así, dado que se necesitaba y se necesita convencer a la gente, que “la legitimidad y la idoneidad”, para alcanzar el éxito, correspondía a las “sabias decisiones de los inversores extranjeros”.

Para refutar este argumento, hay que tener siempre en cuenta, que no han sido las empresas cooperativas, ni mucho menos las PYMES, las autoras de semejante MEGADESASTRE nacional e internacional. Al contrario, hoy son la opción de reconstrucción o construcción y la vía más segura al desarrollo y al éxito.

Lo importante “en aquel entonces”, (década del 90) era solucionar siempre los problemas de coyuntura, mientras que un “mal recordado ministro de economía” de Argentina, sugería a científicos y profesionales universitarios, que “vayan a lavar los platos”.

Todo ello, sin tener en cuenta, que “los profesionales universitarios”, fueron, son y serán o constituyen también, “Recursos Humanos Estratégicos” de primerísima importancia.

Por supuesto, que visto este análisis, desde la cultura del trabajo y las ciencias, porque no hay que olvidar, que todavía sigue vigente el pensamiento que irradian mucho periodistas e intelectuales bien pagados, para que repitan mensajes sin argumentos ni fundamentos, en el sentido de que debemos arrodillarnos y dar alabanzas de subordinación, a los “señores inversores”, de oscuros e inciertos capitales fraudulentos, originados allí en las islas caribeñas o zonas del océano pacifico, allí donde están “los paraísos fiscales”, donde funcionan las fotocopiadoras de papel moneda imperial, con el visto bueno, en noches de orgias bancarias, donde ¡Oh casualidad!, esos mismos periodistas o intelectuales, que dicen dedicarse a la “investigación” terminan callando en silencios cómplices y cuyos pensamientos mas sublimes, son el protocolo y el formalismo sin contenido, de los adictos a la lujuria y a la crematística, allí recibiendo la paga del mensaje repetido, jamás del pensado y mucho menos del analizado o investigado.

Si allí, donde son invitados a sentarse, debajo de la mesa, de los grandes cerdos de las finanzas internacionales usureras, para que puedan comer algunas de las migajas que en dicho festín ellos derraman. Es preferible un millón de veces y otras tantas mas, pasar hambre y sacrificio junto a nuestros pueblos, antes que hacer arrodillar pluma y palabra. Las universidades prepararon y preparan, para la cultura del trabajo y las ciencias, no para rendir culto, a la vanidad de la crematística, mucho menos para halagar a la hipocresía. El sistema social, en términos generacionales, podrá cometer errores, es legitimo tenerlos, otra cuestión muy distinta es esconderlos y proclamarlos como verdades paradigmáticas, puesto en evidencia científica el error, debe ser irreversible e inapelable su corrección.

Solo la cultura del trabajo y de las ciencias, cualquiera sea su nivel, es la que salva y dignifica. Solo la cultura de la amistad en la diversidad, en el respeto, en el dialogo de las civilizaciones, allí en el mundo de las convicciones y de la solidaridad, es la que construye, rindiendo honor y gloria, a nuestra estirpe humana.

No son simples palabras, que la universidad enseña, son principios y valores milenarios, que la deontología humana enseña, para poder Ser.

4.CANTIDAD Y COMPOSICIÓN DEL SECTOR DE PROFESIONALES UNIVERSITARIOS.Inclusión y exclusión

Conforme lo anticipado al principio de esta columna y según estadísticas del INDEC, Argentina, cuenta con un caudal o “stock”, de 1.142.151 profesionales universitarios, el cual siempre sufre variaciones por razones que hacen al ciclo vital (vida-muerte).

A nivel mundial, en mi investigación, no encontré cifras exactas o aproximadas, como las del INDEC, pero si estudios, que generan interesantes y preocupantes, escenarios y panoramas cuantitativos. Si deseas investigar o profundizar este aspecto puedes ingresar al sitio web de la UNESCO, allí en la ventana de “estadísticas”, encontraras estudios recientes que superan varias centenas de páginas, con lo cual tendrás material de investigación y reflexión.

Desde este sitio web, deseo invitar a tu pensamiento, a que me acompañe, para que en breves párrafos prestes atención, a través del “método inductivo”, para visualizar un hipotético escenario, pero que no es muy alejado de la realidad, como si lo esta aquella hipocresía sistémica seudocapitalista, que pretende formular tesis de desarrollo, cuando sus argumentos estructurales se encuentran absolutamente destruidos por su propia realidad.

No es difícil estimar cifras mundiales, para ello considero que es legítimo (siempre dentro del método inductivo) tomar como parámetro a la república argentina. Para ello, realizare un “análisis exagerado”.

En primer lugar, cabe partir del supuesto, de que existen 200 países en el mundo (194-ONU). Argentina esta incluida en el grupo del G-20, o sea el grupo de los veinte países con mayores posibilidades y recursos, lo cual significa que existen 180 países, que no tienen similar infraestructura. Guste o no, Argentina, es un país, que tiene un buen numero de graduados universitarios y de universidades también.

Ahora bien, si redondeamos la cifra de graduados universitarios argentinos, en 1.200.000, y si consideramos que un gran porcentajes de países pequeños como, Costa Rica (3.000.000 de habitantes), Gambia (1.300.000 habitantes), Mauritania (2.500.000 habitantes) Trinidad y Tobago (1.500.000 habitantes), Paraguay (4.800.000 habitantes), Uruguay (3.500.000 habitantes), etcétera, son todos iguales a la república Argentina, es decir, la absurda hipótesis, de que todos los países tienen la misma cantidad de graduados, recursos, etc

Resulta entonces, que multiplicando, vía método inductivo, la cifra de 1.200.000 por 200 países promedio, nos arroja un exagerado resultado de 240.000.000 de graduados universitarios en el mundo. Es obvio, que considero que la cifra es muchísimo menor, pero utilizo la misma, a los efectos de una “burda” comparación y de un hipotético escenario, donde deberemos utilizar el “método deductivo” y no el inductivo.

Dicha cifra imaginada, con exageración, debe insertarse en un mundo donde existen 7.000.000.000 millones de personas, (esta cifra si es real) de las cuales 800.000.000 de ellos, están “muriendo de hambre”, ( esta cifra también es real. Ver estadísticas ONU) y otros miles de millones en pobreza. Se calcula aproximadamente en unas decenas de miles de fortunas, la cúpula económica dominante, con inimaginable concentración de riqueza. A unos 50.000.000 de personas de los excesivamente ricos, y en unos mil o mil quinientos millones, (un 20% de techo) los que viven mas que cómodamente. Según la UNESCO, existirían unos 750.000.000 de personas “analfabetas”, o sea unas cinco veces más, a la exagerada cantidad de graduados universitarios. No me refiero, a los “analfabetos funcionales”, ni mucho menos a los que ya no leen, dado que es obvio, que esta cifra es muy superior, pero eso seria parte de otro estudio.

La realidad demuestra, que los graduados universitarios, cuyo calculo realizo, en forma muy exagerada, no se encuentran como mayoría dentro de la población mundial, tampoco se encuentran entre los ochocientos millones que se están muriendo de hambre, tampoco se encuentran entre el 20% que vive mas que cómodamente, caso contrario no estarían protestando en Europa y otros países, ni siquiera existiría este sitio web, describiendo estadísticas.

La pregunta lógica, seria entonces, ¿Porque ante un gran panorama de muerte por hambre, analfabetismo y miles de millones de pobres, el sistema dominante, no incorpora a todos los graduados universitarios, para coadyuvar, a solucionar la problemática?. Se acostumbra a decir, por todos los medios, que la respuesta es muy compleja y no existe solución. Yo considero que la respuesta es muy simple, quizás demasiado simple, y ella es que estamos ante la presencia internacional de un “sistema de concentración y exclusión”, antes que uno de “inclusión y desarrollo”.

El sistema de “concentración y exclusión”, (monopolios empresariales, analfabetismo masivo, en la base de la pirámide de población y tecnología militar de respaldo) no puede incorporar a su sistema, a la totalidad de las minorías universitarias sean nacionales o mundiales, porque al hacerlo, incorpora “ potencial competencia” y “potencial distribución de riqueza”.

A su vez, el sistema de “inclusión y desarrollo”, tampoco los puede incorporar, si pretende jugar en el sistema, con las reglas que propone el sistema de la concentración y la exclusión.

Si el “sistema de inclusión y desarrollo”, desea incorporar a los universitarios y al resto de la población, las reglas mínimas del sistema de inclusión deben ser, a) empresas medianas y grandes con capacidad competitiva, pero con distribución equitativa de riquezas (cooperativas), permitiendo la dinámica del sector pymes, con su capacidad de innovación b) capacidad de autosustentabilidad y desarrollo en la pirámide de población c) Autosuficiencia defensiva y ofensiva, con control de mercados y territorios, prescindiendo de la tecnología, pero con alto grado de movilización y conciencia social militante. d) emigración hacia la ruralidad, prescindiendo del sistema urbano concentrado, para ubicarse en uno de tipo intermedio, pero con alta tecnología, e) enterrar las relaciones de producción, basadas en el esquema de la “relación de dependencia”, en las grandes empresas, para dar lugar a sistemas mas transparentes y democráticos, como es el caso de las cooperativas o redes cooperativas.

He allí a las dos grandes corrientes antagónicas de este siglo. que se demuestra por las leyes dialécticas de su misma ontología o descripción. Un sistema de concentración e inmundos privilegios, aborrece la competitividad. A su vez, un sistema de inclusión y desarrollo, aborrece la concentración monopólica, el dinero virtual, la especulación financiera y todos sus derivados.

La pregunta será, ¿Para cuales de las dos corrientes antagónicas en lucha, trabajaran los graduados universitarios, que deseen un mundo mejor y mas equitativo?. Es obvio, que desde este sitio web, la elección ya se realizo.

Ahora bien, en Argentina, la realidad de los graduados universitarios, es similar a la que sucede en otros lugares del mundo. La mayoría de la población, considera que sobran abogados, que sobran médicos, etc, en realidad no es así, al contrario faltan mas aun, lo que sucede, es que hay que “desconcentrar a la población” (industrialización de la ruralidad y/o remedio Avicena). Es inadmisible, que un gran territorio nacional, como lo es Argentina, tenga una concentración urbana promedio, que supera el 90% de su población. Urge, generar las políticas de estado, para vaciar inmediatamente las ciudades, de todo exceso.

Similar situación ocurre a nivel planetario. Es inmensa la cantidad de recursos naturales del planeta, el sistema de concentración y exclusión, lo esta degradando, he allí la gran cuestión. Debes leer el capitulo Nº23, para tener idea, de cómo dicho sistema, ya degrado gran parte de las tierras cultivables del planeta.

Veamos como se encuentra “estratificado”, el segmento de graduados universitarios en Argentina.

A las diez principales profesiones, le corresponden los siguientes porcentajes; Abogacía 11.70%, Medicina 10,60%, Contabilidad 9,70%, Arquitectura 4,70%, Psicología 4.70%, Odontología 3,10%, Informática y Sistemas 2,8%, Administración y Dirección 2,6% Agronomía y Agropecuaria 2,3%, Farmacia 1,90%, resto de las áreas 46,60%. Si es de tu mayor interés, puedes corroborar o actualizar estos datos, en el sitio Web del INDEC.

Dentro de ese segmento social, los problemas de precarización, subocupación y desocupación registran “altas tasas o índices”, muchas veces superiores, a las que registra el promedio de la población en general o lo que marcan las estadísticas oficiales.

La idea, de que existen “muchos abogados, médicos o contadores, etc.” y que en lugar de ellos nos están faltando ingenieros o técnicos, para que la industria pueda recuperarse, etc. Cae por su propio peso, si es que se desconcentra a la población urbana. Es allí, donde comenzaran a notarse la falta de mayor cantidad de profesionales, al elevarse el nivel de vida de la población. Por lo tanto cabe señalar, con todo respeto y consideración, hacia aquellos que sostienen dicha tesis, que esa apreciación de que están “sobrando graduados universitarios”, es bastante inadecuada o falsa. Lo que si esta faltando, es elevar el nivel de vida de la población, (nacional y mundial) para que puedan hacer uso de los servicios profesionales, que brindan los graduados.

A contrario de lo que mucha gente piensa, a partir de las difamaciones varias que realizan algunos medios de comunicación, cabe decir que si tenemos en cuenta la cantidad de población que tiene argentina, cuarenta millones ( 40.000.000 ) de habitantes, vinculada dicha cifra, a la gran extensión territorial y lo cuantioso de sus recursos naturales, necesitaríamos estar sobrepasando mínimamente los tres millones de universitarios, obviamente que con mas abogados, mas ingenieros y mucho mas universitarios de cualquier rama, todo ello en virtud de que tenemos un país realmente rico y poderoso, donde es inadmisible, que existan familias y niños muriendo de hambre. Exactamente lo mismo, cabe decir de ese lugar, que tenemos como hábitat, llamado “planeta tierra”.

En la actualidad y en Argentina tenemos unas cien universidades, habría que duplicar o triplicar esa cantidad, pero ello no se puede hacer en el contexto de un Estado endeudado, de un sistema productivo escandalosamente concentrado y de una población que actualmente está siendo endeudada a través de tarjetas de créditos y préstamos personales.

Hoy existe toda una gran moda, de entender la realidad Argentina o Latinoamericana, no a partir de “nuestra visión o realidad”, sino desde la visión del macro sistema de la explotación y usura, ellos nos hablan desde una serie de parámetros que necesitan “legitimar” en “tecnicismos y estadísticas economicistas”, pero la realidad, es que lo que ha constituido, constituye y constituirá, el paradigma esencial del análisis de las contradicciones, no son las estadísticas, sino un fenomenal delito internacional, mega estafa y asesinato en Argentina, llamado deuda externa.

Lo que sucedió como “experiencia-piloto” en Argentina, lo están queriendo aplicar ahora, en otros lugares del mundo. No creo necesario, que haya que explicar, lo que esta sucediendo en algunos lugares de África o Asia, solamente un analfabeto o indigente intelectual, puede llegar a creer, que al sistema dominante internacional, le interesen los “derechos humanos”, al punto de defenderlos con la tecnología de la OTAN, y rechazando la via diplomatica, mientras se deja morir de hambre, a cientos de millones de seres humanos, y nada se habla de distribuir riquezas concentradas.

Situación esta, o “visión jurídico-social”, que los medios de comunicación monopólicos, no acostumbran a difundir, a pesar de que ya nos aburren con sus programas de televisión, payasos que no causan risas, accidentes, homicidios, recetas de cocina, viejas películas y entretenimientos varios, que provocan nauseas intelectuales, en aquellos, que tenemos la suerte de tener un poco mas de visión, en la comprensión de los escenarios sociales.

5. UNIVERSITARIOS: Discriminación social y mediática

Desde la crisis de los años setenta, o sea mas de tres décadas, esos mismos medios monopolizados y sus correspondientes “repetidoras”, que aburren y manipulan hasta el hartazgo, a los profesionales universitarios en general, los discriminaban mediática y socialmente.

Mediáticamente, por no saberse adaptar o hablar “en difícil”, o cuando no “creerse elegidos”, siempre tenia que existir y aun sucede, “algún periodista”, que haga de “traductor”, para el ciudadano común, con lo cual “los periodistas”, terminaban autoreferenciadose mucho mas que el profesional. En cuanto a los que tenían dificultades, como ser Ingenieros manejando taxis, contadores atendiendo quioscos, abogados con negocio de librerías o cibercafé o tiendas, médicos trabajando de enfermeros, o con almacenes y casas de comidas, etc. de todo esto, “los medios de comunicación ” hipnotizando a la gente, acusaban a las universidades por el supuesto “bajo nivel académico”, con lo cual esos profesionales, a los ojos de la sociedad, pasaban por ser profesionales universitarios, que obtuvieron su titulo, porque lo compraron, porque hicieron trampas o tuvieron algún favor en especial, pero no porque hayan estudiado, porque, según el sistema, el que estudiaba, “siempre tenia trabajo”. En suma, el sistema, exponía su natural hipocresía.

Eso si, nadie hablaba, ni habla “del sistema colapsado”, para muchos de “sus representantes”, el mismo no tenía dificultades, más aun, para ellos no existía “sistema colapsado” y muchos menos los escombros.

En definitiva, en el capitulo N°21 de mi libro, analizo estas situaciones y sugiero algunas formulas, no solamente para recobrar las posiciones que por “Derecho y cultura del trabajo corresponden”, sino también salir del “pozo”, para contraatacar a ese sistema de la usura, la concentración monopólica, la lujuria y degradación sistémica estructural.

6. MERCADO DE TRABAJO Y UNIVERSITARIOS.¿Atender a microempresas?

El mercado de trabajo, de los profesionales universitarios, no es una “situación de privilegio”, como la mayoría de los ciudadanos, pueda llegar a creer. Sin entrar a analizar estadísticas, cabe decir que los que tienen trabajo, en su mayoría es porque están ligados a las estructuras estatales, (empleados públicos) ya sea en el área de las ingenierías o en el área social. O sea “el pueblo paga” o “subsidia”.

El sector privado, no está en condiciones de absorber mano de obra de profesionales universitarios y ello es así, dado que la “radiografía o esquema” empresarial de Argentina, está constituido mayoritariamente por Unipersonales o “MicroPymes” (1 a 5 empleados), visto esto desde la cantidad de integrantes de una empresa.

A la mayoría de los egresados universitarios, no les es fácil, encontrar trabajo, ello es así, en primer lugar porque existe un mercado concentrado y extranjerizado, en segundo lugar, porque la universidad los capacita para desarrollar su actividad en medianas o grandes empresas, al concentrarse estas por un lado y por el otro el surgimiento de muchas empresas unipersonales o micropymes es de allí, que caen en la desocupación y subocupación, toda vez que faltan mas empresas medianas o grandes y sobran las micropymes. Es decir estamos ante la presencia de asimetrías profundas, con efectos nocivos a nivel social y específicamente con repercusiones en el ámbito universitario.

7.UNIVERSITARIOS y DESOCUPACIÓN. El efecto multiplicador

En cuanto a la desocupación o subocupación, cabe decir, que si tenemos en cuenta que ambos parámetros para la población en general, fue de acuerdo a estadísticas del INDEC correspondientes al primer trimestre de 2010, la siguiente para desocupación 8.3% y subocupación 9,2% si a esos números índices los sumamos, nos dará un 17,5 %, (efecto degradación) si ese porcentaje lo aplicamos al “sector de profesionales universitarios”, nos da un resultado de “gravísima inestabilidad”. A todo lo cual hay que sumarle, el hecho de que casi el 50% de la pirámide de egresados universitarios, son jóvenes graduados, que pasan sus primeros diez años laborales, por el filtro de la insuficiencia salarial o de bajos ingresos, que solo lleva a la resignación y a la degradación.

Ello es así, dado que nadie estudia tanto tiempo, con el nivel de exigencia que se requiere en la Universidad, para luego estar en situación de precarizado, desocupado o sub ocupado. Pero la realidad es más dura todavía, dado que la desocupación y subocupación de profesionales universitarios, sería mucho más alta todavía y duplicaría o triplicaría esa cifra.

Quizás te preguntes, ¿Dónde está la gravedad, de que existan más o menos? La respuesta es, que “el efecto degradación”, no es lo mismo, en un ciudadano común, que en un graduado universitario.

El graduado universitario, cualquiera sea el área (abogado o ingeniero o medico) ha sido preparado (teoría del capital humano) para tener efectos multiplicadores (potenciación), si el sistema somete a degradación a centenas de miles de profesionales universitarios, estos por lógica reacción van a proceder a “poner en práctica”, como defensa pasiva, esa preparación recibida, y degradaran al resto de su comunidad, a partir de su solo ejemplo, que por naturaleza conceptual, tendrá efecto multiplicador de signo negativo y degradativo.

En cambio, si el profesional y la comunidad que lo rodea, aceptan asumir o reconocer, que el sistema se encuentra colapsado y estamos rodeados de escombros, entonces habrá que poner en práctica, todo lo que la universidad enseño y el pueblo pago, para comenzar a “reconstruir parcialmente” o construir, un nuevo sistema.

Un nuevo sistema, donde insisto, las cooperativas de trabajo, y las redes cooperativas de PYMES, están llamadas a ser “eje fundamental”. Allí tendrán un “efecto multiplicador”, pero de carácter positivo, no importa, que no sean “ricos o privilegiados”, en la nefasta sociedad de consumo sin control, donde la P.N.L. ( programación neurolingüística) reina en el arte de la manipulación, lo que importa es que pongan en marcha, “el efecto multiplicador positivo”, que les guste o no, lo tienen adentro de su cabeza y en mi libro explico cómo, donde y cuando, ponerlo en práctica (motor nuclear universitario)

8. LOS UNIVERSITARIOS QUE TIENEN TRABAJO. La opción o salida

¿Qué pasa, con los profesionales universitarios que tienen trabajo? Por si lo anterior fuera poco, estimados lectores, habría que considerar, que la “remuneración o salario”, que reciben los profesionales universitarios (que tienen trabajo), en “relación de dependencia”, constituyen niveles de ingresos bajos, siendo muy pocos los que están en posiciones ventajosas. Quiero significar, que en este ambiente, “la concentración” también tuvo “sus imitadores” o reflejos.

Un gran porcentaje de profesionales universitarios de los que tienen trabajo, no les preocupa cambiar el sistema de esclavitud usurera y lujuria crematística, que azota a nuestro país y a Suramérica, tratan de conservar y cuidar lo poco que tienen y fundamentaran esa decisión, en una actitud individualista, que constituye la famosa expresión, que a ellos “ningún político los ayudo a estudiar y que etc.”. Por lo tanto el actual desafío, es buscar una salida, una alternativa a esa situación de degradación y catástrofe.

Esa alternativa de salida, esa alternativa que permitirá generar nuevas estructuras de “multiplicación y potenciación”, que corresponde a la Dignidad de los Profesionales universitarios, entiendo que se pueden lograr, conforme la actual situación social, únicamente y/o principalmente, a través de las estructuras de “Cooperativas de trabajo universitarias”, y especialmente “su motor nuclear humano”, cuya explicación brindo en el capitulo Nº21 del libro. Capitulo que puedes bajar gratuitamente, desde este sitio web.

Conforme estas estructuras, entiendo que el país tendrá mayor cantidad de universitarios y a través de la irradiación, que generaran las estructuras cooperativas allí contempladas, se potenciara en mucho el sistema formal de enseñanza secundaria, el sistema universitario y obviamente el de la población en general.

Considero que conforme las estructuras que he diseñado, gran parte de los profesionales universitarios en general, y especialmente los precarizados, los desocupados y sub ocupados, o los que trabajan con bajas remuneraciones, podrán recuperar y potenciar mucho más aun, los factores económicos, sociales y culturales.

Las cooperativas de trabajo universitarias, que he diseñado, y dentro del contexto de las naturalezas conceptuales y sus contradicciones, puedo asegurar en un porcentaje del 99,999 % que contienen económicamente, desarrollan socialmente y potencian culturalmente. De esa situación, no tengo la más milésima de las dudas.

Dejo abierto el desafío intelectual, en las arenas del debate, y en cualquier lugar del mundo de habla hispana, para quien haya leído mi libro y opine lo contrario.

La actual radiografía del segmento de los profesionales universitarios, no solo de Argentina, sino también del mundo, muestra una imagen de alerta total, toda vez que la precarización, la subocupación y la desocupación, en este segmento social, ha dejado de ser hacer mucho tiempo, una cuestión meramente “coyuntural”, para transformarse en un “problema estructural”. Considero y reitero, que una excelentísima solución o aporte, es la propuesta que realizo en el capitulo N°21.

SEGUIMIENTO DE NOTICIAS Y DINÁMICA ESTRATÉGICA.

Próximamente, quizás uno o varios meses, incluiremos una pagina anexa, de carácter quincenal o mensual, donde resaltaremos o comentaremos, las noticias, hechos o políticas, que se estén desarrollando sobre este segmento social de universitarios, ya sea a nivel nacional o internacional.

Te solicitamos que nos acompañes en este seguimiento del sector y nos mandes por email, toda noticia o hecho, de cierta relevancia, que se encuentre relacionado a esta temática, de los graduados universitarios y las cooperativas de trabajo, a efectos de poder difundirlo, ya sea a través de estas paginas o sitios web amigos.

Sin prisa ni pausa, iremos generando los cambios necesarios, para hacer de esta columna de UNIVERSITARIOS, una pagina muy dinámica.

                           ¡ Profesionales Universitarios !,

                             ¡ Adelante, vamos por mas !